.:en este capítulo: del otro lado del charco:.
digamos que un día dejé todo y me fui de viaje.
ahora vivo en un pueblito costero de 300 habitantes. retiro espiritual.
cuando estuve en suecia fui a visitar a mi amigo mathias. nos conocimos en bangkok más de un año atrás y pegamos onda instantáneamente. unas dos semanas después nos reencontramos en el norte de tailandia, en pai, y viajamos juntos por un mes hasta ventiane, la capital de laos.
mathias tiene algo de filósofo, una mezcla intelectual - espiritual que lo hace muy reflexivo. piensa y dice cosas interesantes, y nuestros días juntos transcurrieron viajando lento y conversando mucho; escribiendo y leyendo, escuchando y cantando música, haciendo fotos y caminatas.
cuando lo visité en estocolmo, fue casi como cuando estábamos juntos de viaje: mucha paz, mucha charla y poco movimiento.
después de casi un año de viajar por el mundo, mathias regresó a su antiguo empleo, algo así como consultor en contaduría. un embole. y después de ver tanto, y haber hecho muchas fotos, decidió hacer una muestra con algunas fotos de su viaje.
cuestión que alguno le quiso comprar una foto, otro lo contrató para hacer unos retratos, y mathias debió inscribirse en la afip sueca. claro que ahí el monotributo no es moco de pavo, y debió presentar un plan de negocios a cinco años.
como buen sueco, mathias cumplió con el requisito. y se dio cuenta de que ese era un plan factible, así que decidió comenzar a dedicarse a la fotografía, con la idea de que en cinco años podrá dedicarse solamente a eso. maravilloso.
él siempre me decía que yo era una muy buena fotógrafa pero que debía tener una cámara de verdad, una reflex. yo le decía que me encantaría, pero que no estaba en mis prioridades.
ahora, mientras yo estaba de visita, como parte de su nuevo proyecto profesional, mathias resolvió comprarse una cámara nueva.y decidió regalarme su antigua cámara, una canon 400, con la condición de que nunca la use en modo automático.
yo no sé muy bien como se usa aún, pero de a poco voy aprendiendo (aunque todavía no subí ninguna de las nuevas, paciencia!).
por si fuera poco, mathias puso en su blog un post con mis fotos. y alguien me compró una!
así que no sólo tengo cámara nueva, sino que soy una fotógrafa paga. mirá vos!
si quieren ver el blog de mathias, hagan click acá.
si quieren ver una selección de mis fotos que hice a pedido de mathias, hagan click acá.
mi versión de mathias en el centro cultural de bangkok, tailandia.
estoy en barcelona, donde viví casi un año allá por el 2004.
desde entonces no había vuelto por aquí.
de pronto, me resulta extraño comprender todo lo que la gente dice a mi alrededor. hacía mucho tiempo que eso no sucedía. los carteles, los anuncios, las charlas en la calle, los murmullos de madrugada, las conversaciones por teléfono: una cantidad de información que para mí era simplemente ruido blanco, ahora se cuela a la fuerza por mis ojos y mis oídos.
aunque las mesas de los bares en la calle siempre están llenas, se notan ciertos efectos de la crisis económica: gente durmiendo en la calle, revisando la basura, me llegan como un eco lejano de la argentina de 2001-2002:
es extraño.
estar en barcelona es un poco abrir una puerta al pasado. a reencontrarme con otro yo que ya no soy. a descubrir los cambios, a reconocer lo que aún está.
el primer día hasta me dió un poco de miedo salir. y si en la calle me encontraba con aquella vieja versión de mí?
luego, ese día por la noche fuimos con carlos (mi amigo y host) a gracia, una especie de palermo lleno de bares que había sido mi barrio. le pedí que pasáramos por la puerta de mi antigua casa, en travesera de gracia. no podía recordar el número, ni la puerta. sólo que estaba cerca del mercado, donde nace el carrer de la virreina. a medida que nos acercábamos, mi memoria súbitamente comenzó a unir las piezas del recuerdo. las veía volar hacia mi mente como piezas de un rompecabezas, recomponiendo cada milímetro del espacio, cada gota de recuerdo.
parece que me van a hacer una entrevista para una radio porteña, en unas horas nada más!
si tienen ganas de escucharme, sintonicen fm blue 100.7 el jueves tipo 8 y media de la matina.
treinta y cinco. uff. suena a mucho. la mitad de la vida, ponele, me agarra en kaili, una ciudad húmeda y gris al sur de la china, donde no hay absolutamente nada interesante (para mí) excepto una gente maravillosa que la vida china me hizo cruzar: lucía, una uruguaya que conocí hace casi un año junto con dave, su novio irlandés, y silvia, una tana que en beijing fue mi compañera de casa por dos semanas y se convirtió en imprescindible, y ahora que decidió emprender viaje por la china, fijó su primera parada en la que será la última mía antes de volver a la capital.
el cumple arrancó con la comprobación de que a pesar de los treinta y cinco abriles no amanecí con arrugas, y tuvo torta con dulce de leche conaprole que lucía me trajo de su pasada vacacional por la república oriental que no es china y mate amargo, que -la mina es charrúa de ley- es parte de su rutina cotidiana en kaili. silvia se vino cargando un vinito de la gran ciudad, porque acá no hay lujos westerns y le tocó hacerse cargo de los platos tras los ñoquis caseros que cociné yo.
una vez más compruebo que la gente hace los lugares. pero también pienso que ya sé de lugares con alta densidad de esa gente que quiero, y aún así no voy. por ahora.
voy de un modo errático y ciertamente lleno de dudas. voy a lo desconocido, quizás buscando lo conocido. voy a veces a los tumbos y a veces como en un tobogán. voy como un barco a la deriva, como una hoja suelta en el viento, como ciega, como iluminada, con destino fijado o sin la menor idea. tenía razon el nano cuando decía que se hace camino al andar. sin dirección es imposible perderse y la incertidumbre del futuro me asusta, pero más me asustaría saber que todo esta planeado y prefijado para mí.
nunca jamás en la vida pensé que algún día estaría en china. tampoco nunca me lo propuse. en el fondo creo que no me propongo nada. a veces me pregunto si debiera estar haciendo algo determinado en algún lugar en particular. aunque reniegue, me pesan un poco los mandatos sociales de carrera-familia-estabilidad y el reloj biológico me suena más a bomba que a reloj, pero por lo pronto la vida nómade me puede más. de lo único que estoy segura es de que nada es permanente. voy. soy.
si miro hacia atrás, veo muchos kilómetros recorridos, muchos aprendizajes -quizás nunca suficientes- y felizmente, mucha gente que ha dejado su huella en mí.
si miro hacia adelante, no sé que veo. tendré que ir a averiguar.
esta es mi última noche en laos. y lejos de ser un final, es el punto de partida para una nueva aventura.
en unas horas estaré cruzando la frontera china, otra vez todo nuevo, el lenguaje, el alfabeto, los carteles incomprensibles, la cultura, los gestos, la comida, las costumbres, las ropas, las ciudades, el clima, los paisajes.
en algún punto siento que el "traveler friendly" sudeste asiático fue una especie de limbo viajero, una vacación, un recreo entre dos experiencias monstruo: india y china, y aunque china es aún más grande, los tiempos están más acotados desde el vamos por la visa.
no voy a negar que tengo un poco de miedo, ese miedo de cuando somos chicos, de no querer mirar pero espiar entre los dedos, ese miedo que te frunce un poco el estómago pero te impulsa a seguir un poco más. el miedo de cuando te llama el chico que te gusta y tenés tantas ganas de hablarle que no querés atender.
alucino que detrás de la frontera hay un luchador de sumo gigante esperándome, o unos mafiosos con nunchakus, o las tortugas ninja, quien te dice. sin embargo, en el fondo sé que todo va a salir bien.
para variar, no tengo lonely planet ni idea de donde voy a ir. tengo un mapa al menos, y una dirección: tengo que llegar a la frontera con mongolia.
hasta entonces, la más pura y excitante incertidumbre.
no me canso de pensarlo: este viaje tiene vida propia, y me eligió como compañera.
yo simplemente lo sigo adonde va.
pd: parece que en china no funciona ni blogger, ni facebook, ni picasa.
estamos jodidos!
hoy se cumple exactamente un año desde que salí de buenos aires.
un año que a veces me parece un siglo y otras, un instante.
fueron 14000 kilómetros en india y 6000 entre tailandia, malasia y laos, nada menos que 20000 km sin contar los vuelos. y es mucho recorrido por fuera, pero creanme que ha sido más por dentro.
me tocó recorrer sin mapa, sin brújula, sin guía, a tientas. y muchas veces me costó encontrar el camino. en la ruta encontré lágrimas fluyendo como las cataratas de luang prabang, risas exhuberantes como la selva de taman negara, enojos filosos como los corales de ko lipeh, abrazos cálidos como las tardes en jaisalmer, decepciones profundas como las cavernas de vang vieng, alegrías prístinas como las playas de ko tarutao, tristezas infinitas como océanos, dolores antiguos como las ruinas de khajuraho, broncas caoticas como los bazares de delhi. me encontre navegando en aguas tranquilas como en los backwaters de allepey, enfrentando vientos como los del desierto del thar, desafiando tormentas rabiosas como las de vang vieng, disfrutando calmas absolutas como las de orchha.
ví todos los paisajes: los más oscuros, los más explosivos, los más serenos, los más alegres.
fue una exploración profunda, caótica, desordenada, desigual, en ráfagas.
un recorrido sinuoso a veces, lineal otras, fascinante siempre. y todavía queda mucho más. pero el camino es por dentro.
bangkok me recibe con calor de hogar. demasiado quizás. llueve a cántaros y aún así el calor no afloja, aunque sirve para disimular el sudor. ya conozco el camino a N6, la casa couchsurfer que me alojó antes. es casi como un hostel, o como un zoo. cinco pisos tapizados de colchones, muchos ventiladores y viajeros que van y vienen. hay raras avis en esa fauna intermitente: lottie, una inglesa brillante que llegó minutos antes que yo, con la que compartimos colchón y sentido del humor; mathias, un sueco enamorado de la india con quien charlé muchas madrugadas y me dió la impresión de que lo conocía desde hacía años (y, causa o consecuencia, me hacía acordar muchísimo a ale); narcis, un catalán temperamental que preparaba tortilla de papas todas las noches. la vida en n6 es como un jueves perpetuo (en el mundo donde los jueves sean así, claro). la gente va amaneciendo por oleadas, los trasnochados resucitamos después de las 11, alguien sugiere ir al supermercado a comprar algo para des-almorzar (podría decir brunch, pero es demasiado palermitano) y de paso disfrutar de unos minutos de aire acondicionado, otro prepara café, hoy el yankee cocina huevos revueltos, la canadiense pregunta por la visa para vietnam, yo quiero ir a andar en lancha colectiva, la alemana saluda porque se va para el sur, el sueco quiere ir a ver el budha reclinado, todos sin excepción tenemos mucho pero mucho calor. como a las 3 salimos, si somos muchos vamos en taxi (que tiene aire acondicionado), si somos pocos en colectivo. después de las 7 estamos de vuelta, alguien se ofrece a cocinar, algunos ayudan, otros se hacen los otarios. "donde vamos hoy" es la pregunta, sukumvith o khao san rd., muchos gringos pero apuesta segura, mejor preguntamos a algún local, un día la pasamos bomba y otro nos arrepentimos de haber salido a la puerta. a la vuelta, té verde frío o caliente, había un chocolate por acá, otro que raspa la olla de la cena, cada uno con su pc contando las mismas cosas a amigos distintos por fb, cs, msn, tw o cualquier acrónimo que indique virtualidad. el calor aplasta y amorfa, cuesta arrancar, cuesta pensar. ya estoy cansada de estar acá, tan cansada que me cuesta irme. hay algo venenoso en esta rutina que es siempre distinta y siempre la misma, van 4, 5 o 6 días, difícil distinguir entre tantos días iguales. me tengo que ir y no quiero, me quiero ir y no puedo, tengo fiaca de armar la mochila otra vez y no sé ni para dónde ir. me anoto como ayudante en curso de vipassana por acá cerca, uno, dos, tres días y no me responden; estoy corrigiendo/editando/escribiendo un libro para identity que no termina de terminarse, todo está suspendido, detenido en la humedad sofocante de bangkok. hace como tres días que vengo anunciando mi partida, el domingo me despierto con algo parecido a una resolución, voy a averiguar por los pasajes. antes de salir, llamo a los del vipassana, no tenemos más lugar. y porque no me avisaron por mail, lpmqt? tanta meditación y tan poca consideración por el otro? grrrr! ya me pus e de mal humor. me separo del rebaño para ir a hualampong, la estación de tren. el pasaje que debía costar 70 sale 230 y me deja a las 4 am a dos horas en bus de donde quiero ir. creo que no es negocio, por esa plata seguro consigo bus directo. voy al encuentro de mis co-couchsurfers, llego justo a tiempo para averiguar que ya se fueron a otro lado, ya ni vale la pena el esfuerzo, mejor me voy a la terminal de buses, o donde creo que es la terminal de buses, parece que estoy muy equivocada pero no soy la única, cada indicación que me dan apunta a otro lado. tras hora y media de caminar en círculos -la primera parte, con luz y por un parque precioso, la segunda, a oscuras y entre autopistas-, llego a la terminal. buses a sukhothai? sí, a las 9, 9.30, 10, 240 bahts... a las 11 un servicio vip, 400 bahts. son las 8 pasadas ya, entre ida y vuelta, ducha y armar la mochila no sé si llego, no me quiero arriesgar a comprar el pasaje. hay lugar a las 10? por ahora está vacío, perfecto, lo compro antes de salir. vuelvo a la casa, no estoy contenta, no estoy segura, algo me dice que no me vaya, definitivamente no tengo ganas de moverme. pero ya es casi una cuestión de orgullo, armo la mochila así nomás, explotando por todos los cierres, me ducho en un segundo, me visto, me despido rapidísmo, me tomo una moto taxi, 50 bahts, sufro el camino con la mochila y mil bártulos colgando, llego 15 minutos antes de las 10. sukhothai? no hay más lugar. ni ahora ni a las once. me río. me río mientras me tomo el bus de vuelta a n6. paso por un 7/11, me merezco un jugo de melón por mi mal día, y justo es el que no hay. me río más, vuelvo a la casa cansada, acalorada, sin jugo y sin pasaje pero me río, y es que yo sabía que no era el día, no era el día para irse, y muchas veces me lo dije, pero no me escuché.
cuando te regalan un reloj, dice don julio, te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire.* liberada ya de mi grillete electrónico indio (vendí mi móvil la noche antes de partir) carezco de elemento alguno que me indique la hora. sí, está bien, admito que es un tema que nunca me ha preocupado demasiado -bien lo saben los que mucho me han esperado- pero a veces hace falta, especialmente si uno pretende tomar un tren o colectivo que tenga la absurda intención de salir a una hora determinada (no como los buses en bolivia, que salen cuando se llenan... eso es atender a la demanda!). el tema es que para no andar cargando con mi casi inútil, casi antediluviano nokia 1100 -digamos que la sim card no funciona, es como tener un "celular-pinocho"- únicamente para que me dé la hora, comencé a evaluar comprarme un reloj. ví unos cuantos, me probé algunos, rechacé todos. mi muñeca se ve tan hermosa libre de ataduras horarias...
i'm no fucking budhist, but this is enlightenment.
de alarm call, bjork
sobreviví a los diez días de la meditación. y las conclusiones las escribiré en breve, si es que me surgen. por lo pronto diré que no fue fácil, pero estoy contenta.
este es mi "crudo", mi día a día durante el curso.
día 1 jingle bells. el día está todo pautado al son de la campana. la primera tañe a las 4 am, de 4.30 a 6.30 meditación, desayuno y descanso hasta las 8, otra vez meditar hasta las 11, almuerzo, descanso hasta la 1, meditar hasta las 5, merienda y las 6 otra vez meditar, a las 7 ver un video, y cuando termina, meditar otra vez hasta las 9 y después todos los niñitos a dormir. los días serán largos. who's to blame. tras el madrugón, en el primer descanso me quedé frita y tuve uno de esos sueños tan realistas que uno duda si está despierto o dormido. amigos psicólogos de profesión y de oficio, interpreten esto: mientras duermo, un olor intenso me despierta, viene del baño. el inodoro está rebalsado, y lo primero que me viene a la cabeza es "esta mierda no es mía!" por suerte, antes de comenzar a limpiarlo, me desperté. los nenes con los nenes. residencias separadas, comedores separados, zonas para caminar separadas, y hasta entradas separadas al "dhamma hall", el único sector común. las habitaciones de las mujeres son el único edificio que está circundado por rejas. será para mantener a los demás fuera o a nosotras dentro?
día 2 ponele play. nos asignan un almohadón en el "dhamma hall", nos sentamos. frente a nosotros, dos señoras y tres caballeros se acomodan con beatíficas expresiones sobre una especie de mesitas con almohadones arriba. y sin decir una palabra, aprietan play en un grabador. es un curso a casette! radioactivity. tengo un ataque de hiperquinesia. me hice la pedicura, vacié, arreglé y limpié mi mochila, cosí todo lo que tenía para coser, hasta que sonó la campana. master and servant. lo que hay que hacer es concentrarse en la respiración. nos dicen: "you have to master your mind". yo me pregunto, quién es el master ahora? que parte de mí domesticará a esa otra parte de mí, en el caso de que sean cosas separadas? o es una autodomesticación? vuele bajo. estamos pegados al aeropuerto de chennai, justo al inicio de la pista de aterrizaje,los aviones pasan y pasan, y me recuerdan una medianoche de bicicletas en aeroparque con liesje, eze, nacho y maxi, mirando los aviones.
día 3 express yourself. pensé que me iba a costar despertarme a las 4 am, no hablar con nadie (silencio total!), no cantar, no escuchar música, no tener internet, no tener nada para leer, no salir, no fumar. pero lo peor es estar todo el día sentada sin hacer nada! mi concentración es igual a cero. encima mi mente es muy viva, no sólo se va para cualquier lado, sino que se va para lugares copados, de proyectos y más proyectos; he tenido momentos de lo más creativos. necesito escribir! traté de recuperar la netbook pero no pude, así que me robé unas hojas de un cuaderno que hay para anotar reclamos. y escribo. new sensation. ahora, la idea de la meditación es que uno tiene que ir recorriendo mentalmente todo su cuerpo concentrándose en las sensaciones, observarlas y aceptarlas. que quieren que les diga, me aburro! de las 12 horas que tengo para dedicarle a esto, 11 me las paso pensando en cualquier otra cosa. hablo con el profesor, me dice : "sentate en una postura confortable". y justamente, ya no hay postura confortable!
día 4 i want to break free. aprender vipassana, concentrarse, mantener la postura, sufrir por mis articulaciones al punto de llorar por el dolor de espalda, enojarse, enojarse, enojarme. no me quiero sentar con las piernas cruzadas nunca más.
en los ratos libres hago un collar, hago otro, lavo ropa, descoso, hilvano, vuelvo a coser. filosofía barata y zapatos de goma. las bases de vipassana son, a mi humilde entender, básicamente
dhamma es la ley natural de la vida y nada lo puede cambiar.
nuestro modo de aprehender el mundo (y el dhamma) es a través de los sentidos.
las sensaciones que nos produce el afuera generan aversión o deseo, que se traducen en reacción (y adicción o rechazo), tanto en el plano consciente como inconsciente.
las sensaciones son impermanentes, y la realidad cambia constantemente.
la meditación sirve para observar las sensaciones con ecuanimidad, sin aversión o deseo, comprendiéndolas como impermanentes, y así cambiar el patrón de reacciones inconscientes para ser más felices.
resumido en dos frases, serían: como diría mi padre citando a rolando hanglin, "no haga un tango de todas las cosas", y como bien me enseñó la reina de mi amiga ceci, "esto también pasará".
día 5 i'm only sleeping. son las 4 am, me despierto con la lluvia, empieza a sonar la campana, se corta la luz, me quiero quedar durmiendo. quién me manda? suena la campana otra vez, tengo que salir de la habitación, empieza otro round. run baby run. camino por los cincuenta metros disponibles ida y vuelta, como un perro de departamento. quiero correr, quiero gritar! las caras no se ven muy felices, todos parecen abatidos. she lost control again. y llegó la crisis. me duele todo, pero es lo de menos, lo de más es que aún no capto que es lo que se gana con la meditación. si es la autopista a la iluminación, a mí no me sirve... yo voy en bici, voy por colectora!
digamos que un rato está bien, pero 12 horas por día, por 10 días son 120 horas... es mucho. y es que no es sólo la cantidad de días sino la motivación: una voz en un casette que repite todo infintitas veces y en tres idiomas (hindi, inglés y tamil, el idioma que se habla en tamil nadu) no basta para mantenerme concentrada. y nadie que te diga: te conviene sentarte así, tu espalda no está derecha... video killed a radio star. el señor del video es encantador, en el completo sentido de la palabra. no sé cómo, pero cada día me convence de que vale la pena quedarse un día más. paradójicamente, es el mismo cuya voz detesto en el casette. una imagen vale más...
día 6 todas las hojas son del viento. hoy entendí porque me gustan tanto los árboles. son el mejor ejemplo para eso de que todo cambia, nada permanece, heráclito, parménides y kundera, el río en que nadie se baña dos veces y la insoportable levedad del ser. oops, i did it again. quietito no se mueva no respire, la nueva consigna es que no hay que moverse durante una hora, tres horas por día. "strong mind". no me queda claro porqué, sólo por el orgullo de decir "lo hice"? pero no vinimos acá para disolver el ego?
a propósito, logré quedarme una hora sentada en la misma posición. ahora tengo una mente fuerte y voy a triunfar en la vida.
día 7 addicted to love. casi cuando le estaba agarrando el gusto a meditar, fallé en la sentada de una hora, tan orgullosa que estaba... on the bright side, estoy haciendo unos clicks interesantes. como darme cuenta que no todos los ventiladores van para el mismo lado y que tengo adicción por ciertas sensaciones. she said. deberían haber visto mi sonrisa en el discurso de esta noche, cuando el gurú contó el cuento ese que alguna vez me contó ceci acerca del "esto también pasará"! 15000 km hasta india para escuchar lo que mismo dice mi blonda gurú de lugano!
día 8 bittersweet symphony. la mañana se me pasa melancólica. en vez de meditar estoy pensando más que antes. casi me agarra un ataque de pánico, quise cantar y no pude. después me alejé por el jardín y ahí sí... que felicidad. hay muchas mariposas acá. shake it baby. estoy meditando a la tarde, sensaciones intensas en los brazos, en la cara, tiemblo, ¿tiemblo?, me sacudo, vibro... y me asusto tanto que me froto la cara para que se detenga! i'm gonna lock (my heart). pregunté por el candado en el cuartel femenino. y sí, nos encierran a la noche. pregunto porqué, es para que no entre nadie o para que no escapemos? algunas cosas malas pueden pasar, me dice. repregunto: y si hay un incendio? dhama will help es la respuesta, que sería algo así como dhamma lo va a evitar. y porque no evita lo otro malo que podría pasar entonces? ls mujeres tienen miedo, me dice, hasta de las cucarachas. de 100, 96 tienen miedo, entonces cerramos. yo tengo miedo del encierro!
día 9 spending my time. todo muy lindo pero no me aguanto más el embole, me quiero ir! ya me depilé, me hice los pies, me recorté el pelo, lavé la ropa y ordené todo para armar la mochila.
día 10 i'm so tired. me levanto a las 4, a las 4.30 estoy sentada intentando en vano concentrarme en mis sensaciones. sólo siento que me duermo. aguanto casi una hora. por primera vez en diez días, me escapo de la meditación para irme a dormir! a los 20 minutos me golpearon la puerta para invitarme a regresar. all is full of love. hacemos una nueva meditación, para enviar ondas "amorosas" al entorno. ríanse, pero funciona. free to decide. tengo la laptop en mi falda, todas las vedas terminaron, podemos hablar, y hasta cantar! son casi las 11 de la noche y todavía se escucha afuera el murmullo de las muchachas desquitándose de tantos días de silencio.
día 11 the end. el último madrugón, la última meditación, el último desayuno. cada meditación termina siempre diciendo "que todos los seres sean felices" y ahora todos lo estamos y mucho, pero no estoy segura si como resultado del curso o porque al fin se terminó...
estoy feliz de salir al mundo otra vez. veremos como me va con la ecuanimidad...
los que quieran averiguar más del tema del vipassana (que se puede hacer en baires también), pasen por acá.
y si quieren ver fotos, por acá.
para kiki que me quería escuchar... lo mejor es que lo hice antes de que ella me lo pidiera!
n de la r. como habrán notado, los subtítulos son todos nombres de canciones (estaba con muuucho tiempo libre). se animan a decir de quién son? kika, pauli, ale, vic y narf, - slsk team-, les tengo fe! a ver fran? el que acierte más tiene premio, no vale googlear!
llueve, y no sé muy bien que hacer. salgo con la bici y me empapo, paro, para, sigo, vuelve a llover. estoy pensativa, algo melancólica, cansada quizá. las cosas en baires están encaminadas: hay nueva inquilina, la tarjeta llegará en manos de una cs en enero. sin embargo ahora hay nuevos problemas, peligro de derrumbe en el edificio, clausura preventiva de una parte, intimaciones del gcba, goteras en el techo. por suerte, tengo amigos y familia con quienes contar, que se están encargando del tema, pero no deja de inquietarme. todavía no sé donde estaré para año nuevo, pero ya me armé un itinerario tentativo para enero y una intención de viaje para febrero (precisiones, abstenerse). la idea es ir por la costa oeste hasta calcuta con paradas en vizag y puri, después darjeeling, cruzar a nepal, desde kathmandú bajar a varanasi y pasar por kajhuraho, que me quedó pendiente. de ahí, volver a udaipur donde parece que me espera una página para diseñar, touch'n go en pushkar y de vuelta a jaisalmer, donde me espera la tarjeta de débito y un casamiento, además de un montón de gente que me llama casi diariamente. después jaipuir para hacer algunas compras, delhi para despachar lo comprado, y de ahí, haridwar, rishikesh, musoorie y tan al norte como lo permita el frío hasta mediados de marzo. más después, no lo sé. quizá no haga bien en planificar tanto, pero no lo puedo evitar. las opciones son varias, pero el tiempo es uno solo. lo que está firme es ir a londres en marzo, dar la vuelta que el cash permita por europa visitando amigos y a baires en abril, y ahí vemos. otra es cambiar mi pasaje para el 16 de junio (última fecha posible con la tarifa que tengo) y buscar un trabajo en europa por uno o dos meses, para juntar cash para volver a viajar. la tercera es devolver el pasaje a baires, ir a europa en marzo, buscar un trabajo hasta que vengan pauli, eze y ron, y nos vayamos todos juntos a rusia. y si fuera poco, hay también una cuarta, que es devolver los pasajes a baires y a londres, (o sea, no ir a europa en marzo), seguir viajando por el sudeste asiático, mongolia y china hasta que vengan mis amigos y nos encontremos en rusia, aunque después tendría que ir a europa a trabajar sí o sí para poder comprar el pasaje de regreso.
mañana voy a empezar el curso de meditación y tengo un poco de miedo, son 10 días de aislamiento. sé que el mundo no dejara de girar... tal vez sea eso lo que me inquieta. llueve, y como es sabido, me afecta el ánimo.
en la calle todos preguntan tu pais y luego tu nombre. ante la respuesta "argentina", en la mayoria de los casos la cara es de consternacion. algunos te preguntan si queda cerca de espania, de portugal, o que pais grande esta cerca. yo suelo tirar un "sudamerica" como para iluminar, pero mucho no ayuda. ahora, ante la pregunta del nombre, las respuestas son otras. para los que no lo saben, me llamo paula, un nombre bastante comun que a mi me gusta mucho. se imaginaran que en india, donde los nombres son algo asi como lilu, babu, papu, viku, hussain, hassam, fatan, bafur, anil, amin, jamin o arvind, no lo es tanto. en primera instancia, porque la terminacion "a" en hindi, indica masculino. pero ademas, porque paula (o pauli, todavia no me queda claro) quiere decir cuarto de rupia, una moneda que ya no circula simplemente porque no vale nada de nada.
estoy en casa, otra vez por última vez por algún tiempo que esta vez se parece a un año. estoy revisando mis frasquitos con semillas y tés y pienso que los usé bastante poco. no sé que hacer con mis libros, llevarlos a ver si puedo encuadernar algunos más, guardarlos en una caja como muñequitos para armar. tengo que acordarme de buscar los abrigos que no voy a usar, para cumplan su cometido invernal y den calor a alguien más mientras yo no esté. y los libros, los otros... mmm, los que presté y no me devolvieron, y los que me prestaron y no devolví (que es sólo uno y ya le dije al dueño que estaba aquí pero no se inmutó porque no es un libro tan bueno). todavía tengo tanto que limpiar, ordenar, guardar, tirar, llevar... no sé my bien por donde empezar. y acá estoy, mirando un mapa de la india, comprando pasajes a brighton, respondiendo mails que llegan desde indonesia, chateando con alguien de malasia, entre mis cosas para dejar y para llevar y las cosas de mi nueva inquilina. se siente raro esto de estar casi de visita en mi propia casa, en mi propia ciudad. será que es domingo, que hace frío, que otra vez la sensación de abandono, de dejar todo, de no pertenecer, de despegarse, de despegar... suena radiohead y en éste mismo instante que le presto atención a la letra, dice:
mientras termino el champagne que quedó de la cena con mis amigas las chicas top, y escucho el cd que me regaló kika con "música que me pone de buen humor", escribo. estoy de regreso, sí, pero casi como que no, porque no hay rutina aún en mi vida. madre me mandó un sms contándome que tiene trabajo para mí, para corregir. y yo me resistí, pero al final hoy actualicé mi cv y lo mandé. incluí un párrafo que dice:
Fotógrafa bien intencionada, perfeccionista ad honorem, cantante irrefrenable, danzante descarada, lectora empedernida, ecologista practicante, blogger compulsiva, cocinera apasionada, bon vivant amateur.
y tras leer eso, no creo que me llamen, pero mucho no me preocupa.
resulta que la inmensa mayoría de mis amigos, básicamente casi todos los que hice en los últimos cuatro o cinco años, los conocí por vías internéticas. ponele chat, blogger, couchsurfing, twitter... ponele x. todo virtual, y sin embargo lo que más me gusta de eso es que hay un correlato en lo real. o sea, nos conocemos por la web, pero después nos vemos, nos escuchamos, nos juntamos, nos abrazamos. el jueves cenamos con kika y juicy. y no me alcanzan las palabras para agradecerle a san interné por habernos cruzado en esta vida (aunque, la verdad, creo que nos conocimos en otra!)
dicen que 20 años no es nada. y que 33 son mejores. jesucristo y eva perón (y seguramente otros que no recuerdo) murieron a los 33. no es que yo tenga intenciones de morirme, nada más lejos de mí. pero me deja pensando en que muchos a sus 33 ya habían hecho cosas dignas de pasar a la historia. por lo pronto, de las tres cosas que se supone debemos hacer todos los humanos (plantar un árbol, escribir un libro, tener un hijo) casi que podría tachar dos de tres (aunque lo que planté era un bonsai de ombú en una maceta, yo creo que cuenta) y espero poder cumplir la tercera premisa en algún momento. de todos modos, tampoco pretendo pasar a la historia (ni a la histeria, si me lo preguntan), pero cada vez que cumplo años, no puedo evitar pensar en qué hice de mi vida, qué hago, y qué quiero hacer. y me doy cuenta de que a pesar de mis contradicciones, estoy feliz con las respuestas. y que cada vez quiero menos cosas, y más simples. y eso, me parece a mí, es crecer.
no me pregunten porqué, pero hace unos días, cuando iba en la cubierta del catamarán hacia la isla del sol sentí el llamado azul del agua, el deseo lánguido pero potente de sumergirme en ese misterio líquido. hoy, de regreso a copacabana, mientras el cielo se vestía de luto y la lancha parecía deslizarse sobre mercurio, tiré al lago mi anillo de más larga data, el de la piedra (bueh, plástico) negra que usaba en el dedo mayor de la mano izquierda. y mientras lo veía flotar en el aire hasta estrellarse en la superficie espesa del agua, pensé en las cosas que quería dejar, las que quería lavar. me sentí más liviana. como si hubiera soltado un lastre. comenzó a granizar. como si también el cielo soltara su carga.
hoy es el cumpleaños de una de las personas que más me conoce en este mundo, sino la que más. a la que acudo cada vez que no sé que hacer, mi compañera más antigua, mi consejera número uno, mi amiga más incondicional. sinceramente, no tengo muchos recuerdos de la época en que nos conocimos. mis primeras memorias la incluyen contando tico, tico, tico, (solo conocía el cinco y así lo pronunciaba) con la frente apoyada sobre el brazo contra la pared del patio, jugando a las escondidas, los veranos resbalando en la cerámica mojada del patio con sus patas flacas llenas de moretones y su extraña adicción por el papel con mostaza. imposible olvidar su actitud altanera, era una niña de temer. durante mucho tiempo nos peleamos, arañazos y tirones de pelo incluidos, los roces esperables por tanto compartido. después vinieron las visitas a los abuelos y las tardes en el club, los años nuevos en córdoba y los febreros en la playa, y la rivalidad casi lógica se fue transformando en complicidad. con la adolescencia compartimos salidas, vacaciones, pilchas, amigos y hasta alguna borrachera, y más adelante, la facu, los novios, las peleas con los viejos, las mudanzas, el desafío de crecer. tan parecidas y tan distintas, tanto nos amamos que nos sentíamos con derecho a juzgarnos mutuamente y sin embargo, cada una quería ser un poco como la otra, ser un poco eso que nos distinguía, eso que criticábamos y admirábamos en la otra. y creo que al final aprendimos, sufrimos, nos aceptamos, crecimos. hoy la miro con orgullo. tiene una familia lindísima, una enana maravillosa, un negrito sonriente, un compañero presente, un laburo que le gusta, una casa en la que dan ganas de estar, un mate preparado, unas agallas a prueba de balas, un oído dispuesto, un consejo sabio, un abrazo profundo. y un año más. feliz cumple hermanita.
acabo de darme cuenta que hace exactamente un mes llegué por primera vez a la paz. y casi sin querer eché el ancla en esta ciudad ondulada y fría. fui y volví muchas veces: a rurre, a coroico, a chulumani, a cocha, a sorata, a copacabana, y a cada regreso me recibieron maravillosamente en varias casas de couchsurfers. con la pequeña comunidad local de cs me reuní muchas veces, caminé, salí, canté, cociné, viajé, me reí... me sentí parte. y con perdón de la negra, también me bautizaron che. este finde tengo que seguir viaje y otra vez siento esa inercia que me dificulta las partidas: el peso del ancla amorosa-amistosa, el tirón del lazo creado. y aunque duela un poco, igual gano. por el color del trigo, diría el zorro.
quizá juan pablo castel* tenía razón y todo tiempo pasado fue mejor. o quizá sea yo, que estoy malacostumbrada a que las cosas salgan mas o menos fácilmente. tampoco es que estén saliendo mal, pero.-compañero de habitación que ronca, el bondi que quiero tomar acaba de irse, la lluvia justo cuando salgo a caminar.
tengo una leve sensación de desfasaje, como de estar levemente corrida de la coordenada espacio temporal que me corresponde. aunque no sé si existe tal cosa. sin embargo, otra vez me sorprendo sonriendo sin motivo y esta noche vi dos estrellas fugaces. quizá entonces sea eso estar en el lugar exacto en el momento justo. una coincidencia fugaz.
*personaje de "el túnel", de ernesto sábato. acá en pdf.