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martes, abril 14, 2009
subte, tren, bondi... y en todos, las caras tan desconocidas, tan hermosas, tan diferentes, tan familiares.
miércoles, diciembre 10, 2008
mal viaje
qué es peor que viajar en un bondi con un bebé que llora?
viajar con dos.
(y suménle dos niños que imitan a los bebés y se matan de risa.)
viajar con dos.
(y suménle dos niños que imitan a los bebés y se matan de risa.)
pregunto en chulumani a qué hora hay bondi. me responden que a todas, pero que vaya una hora antes. (?)
muchos bondis no tienen horario, salen cuando se llenan.
abajo hay un tipo con una planilla que grita el destino del bus y vende los pasajes. cuando se completa la planilla, sale.
lunes, diciembre 01, 2008
las preocupaciones del viajero
llegó la hora de abandonar la hermosa sucre y tenía la intención de ir a santa cruz, pero el viaje me desalentó. después pensé en ir a cochabamba, pero el bondi me deja a las 5 am, cosa que tampoco me entusiasmó mucho...
eso no implica que no vaya a ir a esos lugares, pero estoy (para variar) algo indecisa respecto de los cómos y cuandos.
así que al final decidí irme a rurrenabaque antes de que se largue la temporada de lluvia con todo, lo cual implica 12 horas de bondi a la paz y otras 24 de la paz a rurre. o sea, que por no viajar 17 horas a santa cruz voy a viajar 36 a rurre... un fibrón por ahí?
eso no implica que no vaya a ir a esos lugares, pero estoy (para variar) algo indecisa respecto de los cómos y cuandos.
así que al final decidí irme a rurrenabaque antes de que se largue la temporada de lluvia con todo, lo cual implica 12 horas de bondi a la paz y otras 24 de la paz a rurre. o sea, que por no viajar 17 horas a santa cruz voy a viajar 36 a rurre... un fibrón por ahí?
martes, noviembre 25, 2008
big in japan, big in potosí
potosí tiene los techos de tejas y las calles empinadas, como una versión tercermundista de siena. tiene la gente callada y el mercado colorido, iglesias cada dos cuadras y muchos pero muchos colectivos.

los colectivos no son como los nuestros, no señor. son una especie de combi agrandada, en su mayoría japonesas, incluso con inscripciones en japonés en los lados.

no hay paradas: donde esté, el aspirante a viajero simplemente levanta el brazo cuando lo ve venir. y el boleto no se saca al subir, sino al fin del viaje. a decir verdad no hay boleto, se le da el dinero correspondiente al chofer y ya. confieso que más de una vez casi me bajo sin pagar... la costumbre.
y aunque en las ventanas dice: "1.20 bolivianos", te cobran uno. aparentemente porque no hay cambio, aunque no estoy muy segura.
de todos modos, lo más impresionante sucede al momento de bajar.
el viajero debe anunciar: "voy a bajar!" y ahí nomás el chofer se detiene.

los colectivos no son como los nuestros, no señor. son una especie de combi agrandada, en su mayoría japonesas, incluso con inscripciones en japonés en los lados.

no hay paradas: donde esté, el aspirante a viajero simplemente levanta el brazo cuando lo ve venir. y el boleto no se saca al subir, sino al fin del viaje. a decir verdad no hay boleto, se le da el dinero correspondiente al chofer y ya. confieso que más de una vez casi me bajo sin pagar... la costumbre.
y aunque en las ventanas dice: "1.20 bolivianos", te cobran uno. aparentemente porque no hay cambio, aunque no estoy muy segura.
de todos modos, lo más impresionante sucede al momento de bajar.
el viajero debe anunciar: "voy a bajar!" y ahí nomás el chofer se detiene.
sábado, noviembre 15, 2008
me gusta jujuy cuando llueve
despertar en jujuy a las 8 a causa del calor abrasador. desayuno y caminar.
me tomo el bondi a terma de reyes. la ciudad es bastante descolorida, pero una vez que salimos de ahí, el camino se envuelve de verde.
subsisten en los bondis jujeños las viejas boleteras de papel y, oh tranquilidad olvidada, no hacen falta monedas para viajar. la mano cargada de anillos dorados corta diestramente los boletos. el colectivero -clon de bombita rodríguez!- debe ser hijo del pueblo: para el todos son mami y papi.
justo antes de llegar empieza a gotear. bombita avisa que es el final del recorrido. él volverá a salir en 15 minutos, el próximo lo hará en una hora. gordas gotas bautizan el suelo, la temperatura desciende absurdamente. hago el intento de caminar. mientras comienzo a morir de hipotermia y con mi resfrío aun presente, noto que el bondi se pone en marcha. lo lamento por las termas y los reyes. me voy de vuelta a jujuy!
me tomo el bondi a terma de reyes. la ciudad es bastante descolorida, pero una vez que salimos de ahí, el camino se envuelve de verde.
subsisten en los bondis jujeños las viejas boleteras de papel y, oh tranquilidad olvidada, no hacen falta monedas para viajar. la mano cargada de anillos dorados corta diestramente los boletos. el colectivero -clon de bombita rodríguez!- debe ser hijo del pueblo: para el todos son mami y papi.
justo antes de llegar empieza a gotear. bombita avisa que es el final del recorrido. él volverá a salir en 15 minutos, el próximo lo hará en una hora. gordas gotas bautizan el suelo, la temperatura desciende absurdamente. hago el intento de caminar. mientras comienzo a morir de hipotermia y con mi resfrío aun presente, noto que el bondi se pone en marcha. lo lamento por las termas y los reyes. me voy de vuelta a jujuy!
jueves, julio 10, 2008
lost
¿vieron esos días en que se supone que deben hacer algo pero todos los signos indican que no? bueno, yo creo bastante en esa especie de conspiración astral para que las cosas sucedan o no. sólo que a veces no le hago caso.
ayer tenía una cena en coghlan. estaba fusilada, tras dos días de bicicleteadas intensivas, caminatas varias y una fiesta d'rock en el salón pueyrredón, donde al son de la música escogida por la grosa de pit , gastamos la pista.
volví a casa tras 20 km de pedaleo, vi una peli, me quedé un poco dormida... y sin dudas, tenía más ganas de quedarme en casa. pero hacía muchos días que no veía a estos amigos, así que tipo 10 tomé coraje, me abrigué y salí.
el único bondi que me lleva es el 19, que pasa como a 10 cuadras de mi casa. me gusta caminar. tras estar ¿25?¿35? minutos echando raíces en la parada, estuve a punto de desistir. volví media cuadra y ví venir el 19. corrí, me subí, yastá. eran las 22.45 o por ahí.
bueno, el bondi agarra por superí... me tengo que bajar después de monroe... aunque no es la primera vez que iba, no conozco nada por ahí.
no sé si me dormí o simplemente me colgué, pero me pasé.
el colectivero, exageradísimo, me dijo que estaba como a 30 cuadras; que esperase el 19 de vuelta para el otro lado. llamé a mis amigos, me dijeron que estaba a 10 cuadras. promedié entre la exageración del chofer y el ánimo de mis amigos. mi reloj marcaba las 23.10 y temí envejecer varias décadas esperando el bondi, así que decidí caminar. ¿les mencioné que me gusta caminar?
así que caminé. y caminé. al principio, con decisión. los nombres de las calles me sonaban familiares. pero no tanto. suponía que debía cruzar ciertas calles que nunca llegaban.
maldije mi buena disposición, ¿que tenía que hacer ahí, cuando podía estar en mi casa calentita?
la ciudad era un desierto, pero el destino dispuso que me cruzara con otro ser vivo. y le pregunté.
su diagnóstico fue poco alentador. otra vez me tocó escuchar que estaba como a 30 cuadras. sólo que yo ya no sabía para que lado tenía que ir. evidentemente tampoco lo sabía antes, pero la reciente certeza de mi absoluto desconcierto se tornó insoportable. saqué el mapa que está siempre en mi cartera: el lugar donde me encontraba estaba fuera del mapa. desolación.
llamé otra vez. el vino había hecho alguna mella en los ánimos y costaba recibir indicaciones precisas. me entristecí, me encolericé, me cansé. no sabía para donde quedaba mi casa, ni siquiera había cruzado una parada de algún colectivo que me sonara familiar. estaba perdida.
de pronto, mi teléfono vibró. alguien tenía instrucciones para mí.
y otra vez, caminé. y caminé, y caminé. pero llegué, apenas pasada la medianoche. una copa de vino y muchos abrazos fueron la compensatoria bienvenida.
menos de dos horas después, un alma piadosa entre los presentes quiso salvarme de esperar el bondi otra vez y me alcanzó hasta parque centenario. total, a esa altura de la noche, ¿qué me hacía caminar 15 cuadras más?
ayer tenía una cena en coghlan. estaba fusilada, tras dos días de bicicleteadas intensivas, caminatas varias y una fiesta d'rock en el salón pueyrredón, donde al son de la música escogida por la grosa de pit , gastamos la pista.
volví a casa tras 20 km de pedaleo, vi una peli, me quedé un poco dormida... y sin dudas, tenía más ganas de quedarme en casa. pero hacía muchos días que no veía a estos amigos, así que tipo 10 tomé coraje, me abrigué y salí.
el único bondi que me lleva es el 19, que pasa como a 10 cuadras de mi casa. me gusta caminar. tras estar ¿25?¿35? minutos echando raíces en la parada, estuve a punto de desistir. volví media cuadra y ví venir el 19. corrí, me subí, yastá. eran las 22.45 o por ahí.
bueno, el bondi agarra por superí... me tengo que bajar después de monroe... aunque no es la primera vez que iba, no conozco nada por ahí.
no sé si me dormí o simplemente me colgué, pero me pasé.
el colectivero, exageradísimo, me dijo que estaba como a 30 cuadras; que esperase el 19 de vuelta para el otro lado. llamé a mis amigos, me dijeron que estaba a 10 cuadras. promedié entre la exageración del chofer y el ánimo de mis amigos. mi reloj marcaba las 23.10 y temí envejecer varias décadas esperando el bondi, así que decidí caminar. ¿les mencioné que me gusta caminar?
así que caminé. y caminé. al principio, con decisión. los nombres de las calles me sonaban familiares. pero no tanto. suponía que debía cruzar ciertas calles que nunca llegaban.
maldije mi buena disposición, ¿que tenía que hacer ahí, cuando podía estar en mi casa calentita?
la ciudad era un desierto, pero el destino dispuso que me cruzara con otro ser vivo. y le pregunté.
su diagnóstico fue poco alentador. otra vez me tocó escuchar que estaba como a 30 cuadras. sólo que yo ya no sabía para que lado tenía que ir. evidentemente tampoco lo sabía antes, pero la reciente certeza de mi absoluto desconcierto se tornó insoportable. saqué el mapa que está siempre en mi cartera: el lugar donde me encontraba estaba fuera del mapa. desolación.
llamé otra vez. el vino había hecho alguna mella en los ánimos y costaba recibir indicaciones precisas. me entristecí, me encolericé, me cansé. no sabía para donde quedaba mi casa, ni siquiera había cruzado una parada de algún colectivo que me sonara familiar. estaba perdida.
de pronto, mi teléfono vibró. alguien tenía instrucciones para mí.
y otra vez, caminé. y caminé, y caminé. pero llegué, apenas pasada la medianoche. una copa de vino y muchos abrazos fueron la compensatoria bienvenida.
menos de dos horas después, un alma piadosa entre los presentes quiso salvarme de esperar el bondi otra vez y me alcanzó hasta parque centenario. total, a esa altura de la noche, ¿qué me hacía caminar 15 cuadras más?
sábado, enero 26, 2008
aquí comienza la aventura
son las 6, y estoy en casa... son las 6! arghhhhhhhhh
en media hora sale el bondi. y siempre me pasa lo mismo, salgo de casa, cierro la puerta, me estoy olvidando de algo, siempre me olvido de algo, tenía que sacar la basura, ahí voy otra vez, no paso por la puerta con la mochila puesta, salgo, cierro las 200 llaves, salí.
taxi dónde, tengo que ir para retiro, mejor acá, ahí viene uno, a retiro por favor, a qué hora sale, 18.30, son y cuarto, y bueno, mejor nos apuramos, el tránsito, el tránsito lo hacemos entre todos...
vamos bien, cagando pero llegamos, uy los semáforos, mirá como se metió éste, a ver, mejor me bajo acá, esperá que ya cortó te dejo enfrente y vas corriendo, 18.32.
no está el bondi ni el cartel, ni la boletería, cuál era? dónde está vosa? más adelante, no era el 68? correr con la mochila no es nada fácil.
-acá llegó la pasajera de la butaca 12, qué le digo? tomate un taxi y corré el micro, no, te lo cambiamos para mañana, adonde ibas? no, no, no te va a esperar... donde está el micro? pero no llega tan rápido... mirá, mejor llamá vos al encargado porque a mí me dice una cosa y después hace otra.
un teléfono público, pongo un peso, se lo traga, ahí hay un locutorio, ahí voy, me das una cabina? sí, hacé la cola; para qué tengo el celular, me pregunto, llamo.
hola, soy la de la butaca 12, ya te tomaste un taxi? adónde? ya mismo subite a un taxi, te esperan en la estación de servicio frente a aeroparque, dame tu teléfono.
donde paran los taxis? abajo, corriendo escaleras abajo con la mochila, voy a la petrobrás, cuanto tardamos? cinco minutos una vez que salgamos de acá.
tenés suerte, hay poco tráfico, pero igual no hay que confiarse nunca con los horarios, se ve que están atrasados, mirá que ya son las 7, montón de tiempo te esperaron, ahí nomás está la estación ya llegamos.
pago, agradezco, agradezco más, el chofer está abajo, a ver como nos compensás por esto... vas a tener que cebarnos unos mates, eh!
sí, claro que sí, perdón, gracias, mil gracias.
uf. bueno. ya estoy acá.
valeria lynch y pimpinela todo el viaje?
me lo merezco.
en media hora sale el bondi. y siempre me pasa lo mismo, salgo de casa, cierro la puerta, me estoy olvidando de algo, siempre me olvido de algo, tenía que sacar la basura, ahí voy otra vez, no paso por la puerta con la mochila puesta, salgo, cierro las 200 llaves, salí.
taxi dónde, tengo que ir para retiro, mejor acá, ahí viene uno, a retiro por favor, a qué hora sale, 18.30, son y cuarto, y bueno, mejor nos apuramos, el tránsito, el tránsito lo hacemos entre todos...
vamos bien, cagando pero llegamos, uy los semáforos, mirá como se metió éste, a ver, mejor me bajo acá, esperá que ya cortó te dejo enfrente y vas corriendo, 18.32.
no está el bondi ni el cartel, ni la boletería, cuál era? dónde está vosa? más adelante, no era el 68? correr con la mochila no es nada fácil.
-acá llegó la pasajera de la butaca 12, qué le digo? tomate un taxi y corré el micro, no, te lo cambiamos para mañana, adonde ibas? no, no, no te va a esperar... donde está el micro? pero no llega tan rápido... mirá, mejor llamá vos al encargado porque a mí me dice una cosa y después hace otra.
un teléfono público, pongo un peso, se lo traga, ahí hay un locutorio, ahí voy, me das una cabina? sí, hacé la cola; para qué tengo el celular, me pregunto, llamo.
hola, soy la de la butaca 12, ya te tomaste un taxi? adónde? ya mismo subite a un taxi, te esperan en la estación de servicio frente a aeroparque, dame tu teléfono.
donde paran los taxis? abajo, corriendo escaleras abajo con la mochila, voy a la petrobrás, cuanto tardamos? cinco minutos una vez que salgamos de acá.
tenés suerte, hay poco tráfico, pero igual no hay que confiarse nunca con los horarios, se ve que están atrasados, mirá que ya son las 7, montón de tiempo te esperaron, ahí nomás está la estación ya llegamos.
pago, agradezco, agradezco más, el chofer está abajo, a ver como nos compensás por esto... vas a tener que cebarnos unos mates, eh!
sí, claro que sí, perdón, gracias, mil gracias.
uf. bueno. ya estoy acá.
valeria lynch y pimpinela todo el viaje?
me lo merezco.
viernes, agosto 10, 2007
aventuras en bondiland
ya son las 4 am de un jueves frío. estoy con dos amigas esperando el único bondi que nos acerca a las tres a nuestros sendos hogares.
viene un bondi que me lleva sólo a mi, pero no lo tomo. total, a esta altura, 10 o 20 minutos no harán diferencia. estamos las tres, nos vamos las tres.
luego, ya en el otro colectivo, veo el bondi que hubiera tomado. había chocado con un taxi.
viene un bondi que me lleva sólo a mi, pero no lo tomo. total, a esta altura, 10 o 20 minutos no harán diferencia. estamos las tres, nos vamos las tres.
luego, ya en el otro colectivo, veo el bondi que hubiera tomado. había chocado con un taxi.
lunes, mayo 14, 2007
ironías
domingo 20.30. camino hacia la parada del colectivo. una cuadra antes de llegar, veo que pasa el 29. y bue. ironías del destino.
y mientras pienso en eso, pienso en que es mucho peor cuando pasan dos bondis seguidos y te deja la insoportable certeza de que te queda -mínimo- media hora de espera.
y mientras pienso eso y sigo caminando, pasa otro 29.
y mientras me río, y pienso en que la situación se merece un posteo, pasa ooootro 29!!!
por suerte, entretanto, ya llegué a la esquina, así que el próximo no se me va a escapar. pero hasta que llegue, seguro tengo como cuarenta minutos...
mejor canto algo.
y mientras pienso en eso, pienso en que es mucho peor cuando pasan dos bondis seguidos y te deja la insoportable certeza de que te queda -mínimo- media hora de espera.
y mientras pienso eso y sigo caminando, pasa otro 29.
y mientras me río, y pienso en que la situación se merece un posteo, pasa ooootro 29!!!
por suerte, entretanto, ya llegué a la esquina, así que el próximo no se me va a escapar. pero hasta que llegue, seguro tengo como cuarenta minutos...
mejor canto algo.
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