china me da alergia. una vez más ataca de nuevo la vieja rinitis alérgica que tanto me supo torturar y que pensaba felizmente olvidada. estoy enferma y desde hace varios días, la nariz como una catarata de agua mocosa, dolor de garganta, de estómago, de cuerpo. siento que el cuerpo me está reclamando y mucho, hay algo que no estoy haciendo bien, no consigo ordenar mi alimentación y nos estamos moviendo todo el tiempo, uno o dos días en cada lado, y como las distancias son gigantes, cada movimiento son otros dos días en la ruta, durmiendo en el tren, o en un bote o en una ciudad cualquiera en el medio de la nada.
siento que china está está empujando todos mis límites, de tolerancia, de paciencia, físicos, mentales.
ellos son un asco con su escupir constante, sucios, tiran todo en cualquier lado, son ruidosos, gritan mucho, hacen ruido al comer, desagradables. por suerte no huelen mal, eso sería el acabose, pero viajar con ellos escuchándolos escupir y comer y gritar y tirando todo al piso hay días que me resulta imbancable. hay que verlos en un restaurant, terminan sentados en medio de un tendal de botellas, servilletas, platitos y desperdicios derramados entre la mesa y el piso, como un nido de mugre. por otro lado, sin embargo, suelen ser súper amables, especialmente si hablan inglés, se preocupan, te indican, te acompañan.
además está el clima, hay una humedad que hace que buenos aires parezca el desierto de gobi (responsable número uno de mi estado alérgico-gripal) y un calor sencillamente aplastante, de esos que aún sentado en la vereda a las 12 de la noche te hacen transpirar como en un sauna. todo se vuelve irremediablemente lento, cansino, pegajoso.
después está el tema del lenguaje, barrera casi infranqueable en todo momento. vamos aferrados a un libro de frases en chino cual biblia, además de un cuadernito lleno de palotes chinos donde vamos anotando cosas: estación de tren, fideos, hotel, pollo, a qué hora sale el bus. es más fácil mostrarles el papel escrito que intentar pronunciar en chino, resultamos ininteligibles el 99% de las veces. a la hora de comer se nos complica grandemente, vamos buscando menúes con fotos o nos resignamos a comer cualquier cosa que nos traigan, y considerando que comen patas de pato, nariz de chancho, intestinos, rabo, lengua y un montón de cosas que no quisiera ver cerca de mi plato, hay que ser cuidadoso en la elección. por suerte, de a poco nos vamos familiarizando con algunos símbolos, ya podemos distinguir los que significan verduras, tofu, carne, arroz e intestinos de cerdo, que no es poco.
la paciencia es otro tema, esto de que para ir de un lugar a otro hay que tomar cuatro buses y dos trenes, y entre medio moverse de una terminal de bus a la otra y de ahí a la de tren en buses locales me está resultando agotador. por ejemplo, salimos de yumuzhai para ir a langzhong, de yumuzhai vamos a wanzhou pero a la estación de buses sur, de ahí tenemos que ir a la del norte, de la del norte salen buses sólo a las 10 pm, vamos a probar con el tren, para la terminal de tren tenemos que tomar dos buses locales, el tren salía a las 11.30 am o a las 8 pm pero llegando a las 2 am, así que mejor tomar el de las 11 y pasar la noche en wanzhou, ahora hay que buscar un hotel. el tren tampoco nos llevará a donde vamos sino a otro lado, donde llegaremos a las 4.30 pm y luego debemos tomar un bus, obviamente que habrá que ir de la terminal de tren a la de bus ahí también, y luego del bus de larga distancia, llegar a las 9 de la noche para buscar el bus urbano que nos lleve al centro y encontrar un hotel, y cada vez es un desgaste intenso de papelitos e incomprensión.
qué si me gusta la china? me encanta. pero me hacía falta la descarga.
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jueves, julio 29, 2010
sábado, junio 12, 2010
me repite la pregunta?
laos promete mucho más de lo que pensaba. llegamos a pakbeng justo antes de las 6 pm, después del primer día a bordo del bote, que fue bellísimo. nos ofrecieron un hotel por 100 bahts, lo vimos, estaba bien, nos quedamos. me dí una ducha y salí. apenas puse un pie en la puerta, me saludaron, me dieron charla, me ofrecieron un vaso de cerveza lao. super amigables!
caminé un poco, claro que la luz se había ido a otro lugar del planeta, igual era agradable caminar con el brillo azul que antecede la noche, reconocer el borde ondulado de las montañas, descubrir las primeras estrellas.
me encontré con mathias, mi eventual compañero de viaje, buscamos un lugar para cenar. no había muchas opciones. pasamos por un restaurant bien local, había una mesa en la vereda con unos 8 laosianos y un gringo sentados. el gringo también había viajado con nosotros en el barco, paramos a charlar.
nos ofrecieron cerveza, nos alcanzaron sillas, nos sentamos a cenar con ellos. sólo uno de ellos hablaba inglés y hacía de traductor, nos enseñó un montón de palabras en lao. parece increíble que sólo en la primera noche hablé con más locales que en dos meses en tailandia. y eso, para mí es una muy buena señal.
me tomé un par de vasos de beerlao, me preguntaron por la panza, por qué tengo panza. cómo porqué? no es obvio? porque como! porque tomo! odio cuando pasa eso, en india era igual. sin ningún prurito te disparan a quemarropa. una trata de disimular lo indisimulable, lo admito, pero de ahí a que te pregunten... no se lo pueden imaginar? en otros países la gente tiene un poco más de vergüenza ajena, caramba.
caminé un poco, claro que la luz se había ido a otro lugar del planeta, igual era agradable caminar con el brillo azul que antecede la noche, reconocer el borde ondulado de las montañas, descubrir las primeras estrellas.
me encontré con mathias, mi eventual compañero de viaje, buscamos un lugar para cenar. no había muchas opciones. pasamos por un restaurant bien local, había una mesa en la vereda con unos 8 laosianos y un gringo sentados. el gringo también había viajado con nosotros en el barco, paramos a charlar.
nos ofrecieron cerveza, nos alcanzaron sillas, nos sentamos a cenar con ellos. sólo uno de ellos hablaba inglés y hacía de traductor, nos enseñó un montón de palabras en lao. parece increíble que sólo en la primera noche hablé con más locales que en dos meses en tailandia. y eso, para mí es una muy buena señal.
me tomé un par de vasos de beerlao, me preguntaron por la panza, por qué tengo panza. cómo porqué? no es obvio? porque como! porque tomo! odio cuando pasa eso, en india era igual. sin ningún prurito te disparan a quemarropa. una trata de disimular lo indisimulable, lo admito, pero de ahí a que te pregunten... no se lo pueden imaginar? en otros países la gente tiene un poco más de vergüenza ajena, caramba.
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domingo, junio 06, 2010
en mi cabeza
tengo piojos. ya sé donde me los pesqué, me los pasó germán cuando estábamos en ko lipeh. lindo regalo de cumpleaños! él me había contado que se los había contagiado no sé donde, en vietnam o por ahí, pero yo pensé que ya no tenía más. error. uf, hace un mes y medio que me pica la cabeza. lo comenté con mi mamá el mes pasado un día que skypeamos. ella sentenció enseguida: son piojos. yo me resistí a la idea. no es que nunca tuve piojos, obviamente, pero ahora tengo el pelo corto, che, piojos, media pila!
me acuerdo que en un viaje anterior me agarré piojos en italia, más exactamente en venecia. piojos ilustres los míos, viejo, esto es calidad, nunca un piojo de santa teresita, no señor. pues en italia fue relativamente fácil conseguir un peine fino en la farmacia, pero de esos de plástico malísimos. ya en alemania (el viaje seguía y con él, la picazón) la situación se había tornado insoportable, así que me resolví a comprar uno de esos de metal, que mejor lugar que berlín para conseguir un peine de acero inoxidable. pues no saben cuan divertido puede ser explicarle a un farmacéutico alemán que uno tiene piojos. casi tanto como explicárselo a uno tailandés.
pues en chiang mai me picaba tanto que una noche antes de ir a dormir me puse vinagre, el remedio más barato. supuse que al despertar, además del olor nauseabundo, iba a encontrar el tendal de bichos muertos, pero nada, lo cual me hizo pensar que me picaba por otras razones. aunque por unos días me dejó de picar y me olvidé.
en pai la picazón volvió con todo y tras varios días de olvidarme de hacerlo, compré un peine de ínfima calidad, pero no había otro.
la calidad se mide comparativamente, no? este peine me parece malo comparado con otros que he tenido o que he visto, o que he usado, o que recuerdo. ahora, si es el único disponible, tengo que asumir que es bueno?
repita 100 veces: es lo que hay, es lo que hay, es lo que hay.
bueh, me estoy pasando el peine y me saqué unos piojos gigantes, unos cuantos. me preocupa que con este peine no salen las liendres, o sea que me espera arduo y constante trabajo hasta erradicarlos. ponerme vinagre otra vez, quizás. pero si estoy con gente me da vergüenza admitirlo. tener piojos me arruina la imagen. y a mí, que me gusta lustrarla cada día y que nada la empañe, no la quiero estropear.
me acuerdo que en un viaje anterior me agarré piojos en italia, más exactamente en venecia. piojos ilustres los míos, viejo, esto es calidad, nunca un piojo de santa teresita, no señor. pues en italia fue relativamente fácil conseguir un peine fino en la farmacia, pero de esos de plástico malísimos. ya en alemania (el viaje seguía y con él, la picazón) la situación se había tornado insoportable, así que me resolví a comprar uno de esos de metal, que mejor lugar que berlín para conseguir un peine de acero inoxidable. pues no saben cuan divertido puede ser explicarle a un farmacéutico alemán que uno tiene piojos. casi tanto como explicárselo a uno tailandés.
pues en chiang mai me picaba tanto que una noche antes de ir a dormir me puse vinagre, el remedio más barato. supuse que al despertar, además del olor nauseabundo, iba a encontrar el tendal de bichos muertos, pero nada, lo cual me hizo pensar que me picaba por otras razones. aunque por unos días me dejó de picar y me olvidé.
en pai la picazón volvió con todo y tras varios días de olvidarme de hacerlo, compré un peine de ínfima calidad, pero no había otro.
la calidad se mide comparativamente, no? este peine me parece malo comparado con otros que he tenido o que he visto, o que he usado, o que recuerdo. ahora, si es el único disponible, tengo que asumir que es bueno?
repita 100 veces: es lo que hay, es lo que hay, es lo que hay.
bueh, me estoy pasando el peine y me saqué unos piojos gigantes, unos cuantos. me preocupa que con este peine no salen las liendres, o sea que me espera arduo y constante trabajo hasta erradicarlos. ponerme vinagre otra vez, quizás. pero si estoy con gente me da vergüenza admitirlo. tener piojos me arruina la imagen. y a mí, que me gusta lustrarla cada día y que nada la empañe, no la quiero estropear.
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martes, mayo 04, 2010
el paraíso tan temido
| de had rin, la playa fiestera, huí a had yuan, un poco más al norte, en busca de tranquilidad. 200 bahts (algo más de 20 pesos) y 10 minutos en bote bajo la lluvia mediante, llegué a esta playa pequeña que tanto me habían recomendado. un paraíso de agua turquesa y arena fina, celosamente custodiado por dos escolleras naturales de piedra y respaldado por una montaña selvática. al final de la escollera, me dicen, hay un hostal barato, edén se llama, 150 bahts, ahí voy. me dan un bungalow pequeñito, suficiente. voy a la playa, me paso como 3 horas en el agua. salgo con los dedos arrugados, ceno por ahí, vuelvo. al día siguiente, me meto al mar directo desde las rocas, nado hasta la playa, regreso tras tres horas de remojo. ni hambre tengo, me tiro a leer en el restaurant del hotel mirando el horizonte azul. a la tarde. bajo a la playa, otra vez al agua, dos, tres horas seguidas, me van a salir agallas en cualquier momento. abandono del mar con las primeras estrellas, la luna roja en el horizonte, bello todo. voy a cenar, como indica la tradición thai dejo las ojotas afuera, fideos picantes, muy rico todo, salgo y las ojotas no están. regreso, reclamo, no hay caso, we are too busy not our problem here many people. me voy a las puteadas, no sólo porque no tengo ojotas y me tengo que volver en patas sino por la mala onda de los del restaurant. podrían nomás haberme sonreído compasivamente y decir "las vamos buscar más tarde, volvé mañana a ver si aparecen" y yo me hubiera ido más contenta, o más consolada, pero no. así las cosas, llego al hotel, el dueño que a la tarde destilaba buena onda parece que se había pasado de la raya, y no metafóricamente. simplemente, a la voz de "i'm kicking you out", me empieza a gritar que me tengo que ir, que como no consumí nada en su restaurante, no le sirvo como cliente. o sea, me echa del hotel aunque esté pagando por mi habitación, y a los gritos. no es mi idea de relax, claramente. a la mañana siguiente, previo remojo marino, armo la mochila y me voy. sin siquiera haber comido la manzana, expulsada del paraíso terrenal, directo a bangkok. más fotos, acá. |
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lunes, febrero 01, 2010
anochecer de un día agitado
ya nunca dejaré las mismas huellas...
ayer salí de khajuraho a las 5 pm. mis amigos me fueron a despedir a la terminal, unos amores. me tomo un bus hasta sagar, llego 11.45 pm, rickshaw a la estación, el tren pasa a las 12.30. subo con boleto común y sin sleeper, encuentro al chancho, me dice que hay lugar, me asigna una camita, hermoso.
a las 8 am suena la alarma, me despierto, mis zapatos de trekking no están debajo del asiento donde los dejé, ni tampoco por los alrededores. por suerte tengo mis zapatillas mágicas coloridas que justo ayer había enviado a arreglar (tenían un agujero en la suela!).
son como las 9.30 y hace una hora deberíamos haber llegado, pregunto por la estación donde tengo que bajar. ya pasó! cómo que ya pasó? sí, 8 menos 5 volvió a arrancar el tren.
falta aún media hora para la próxima estación, me bajo, pregunto en enquiry, el tren de vuelta pasa en una hora y media, más otras dos de viaje, voy a comprar el boleto, no me lo quieren vender, no entiendo porqué, el tipo me grita por el aguejro minúsculo de la ventanilla, yo le grito también, me sigue gritando y no entiendo, me da una bronca y una impotencia de zapatillas robadas y viaje perdido que las lágrimas me rebalsan los ojos.
al final me encapricho y no compro ningún boleto, me pongo a trabajar en las fotos de la página que tengo que terminar para nepal mientras espero.
recién a las 12 viene el tren, me subo, sigo trabajando, como a las 3 y pico estoy donde debería haber estado a las 8, de ahí me tomo un bus a la terminal de buses para tomar obviamente otro bus, llego y digo bundi, el bus está roto, quizás en una hora, dejo la mochila, si así será febrero me alegro que sea corto, voy a preguntar por otro lado,ahí justo sale un bus, lleno hasta las orejas, vamos cruzando campos verdes y embotellamientos ridículos que involucran perros trenes niños motos camiones bicicletas chanchos motos vacas buses, finalmente a las 5 y algo estoy caminando por las calles de bundi, bonito es, un ternero me ataca, vaca loca, que suerte que todavía no tiene cuernos, mañana voy a tener flor de moretón en la pierna, me tomo un chai, busco un hotel, dejo la mochila, salgo a caminar los últimos minutos de luz de este día, hay un fuerte, un palacio, una colina, un lago, unos patos nadando en oro.
domingo, noviembre 15, 2009
cambio de suerte
ayer pisé mierda, buscando unas pinturas rupestres en una cueva de hampi, al centro sur de india. casi que me alegré esperanzada en que mi suerte cambiaría, porque estos días estoy casi más con la cabeza en buenos aires que en india, pensando en no inquilina no banelco no plata. fui a internet, noticias de nada, quizá mañana.
hampi es una especie de tandil pero con palmeras y templos por donde quiera uno mirar. algunos están cerca y otros lejos, así que hoy alquilé una bici para ir a ver los segundos, bastante alta por cierto (la bici).
la agilidad no es un atributo que me caracterice, es sabido. apenas salí de hampi, una cuesta me obliga a parar en la mitad. y ahí, frenando, parando, no sé cómo, me caí con bici y todo rodando no por la ruta por la que venía, sino por la ladera que la bordea.
raspones y moretones varios son el souvenir de la primera caída en bici de mi vida adulta (supongo que de niña me habré dado varios palos), además de pantalón roto.
unos muchachos rescataron la bici y me ayudaron a trepar de vuelta a la ruta, aquí no ha pasado nada, a seguir. pedaleé, pedaleé, pedaleé hasta la ciudad real y me encontré con jolene, la canadiense que también estaba en bici con otros tres viajeros mas. pedaleamos juntos entonces, parando en templos y más templos. la lluvia comenzó a amenazar y el hambre a apretar, así que dejamos los templos y fuimos a otro pueblito cerca a buscar comida.
panza llena, la mayoría dijo no más templos y decidimos volver por otro camino que no estaba muy claro en el mapa. la lluvia se largó con todo. y pedaleando empapados, descubrimos lugares increíbles, bellísimos, de verdes brillantes y rocas amarillas y no importaba la lluvia ni la ropa chorreando ni los moretones.
ahora escribo esto y voy para el ciber a ver si hay novedades. confío en que mi suerte cambió.
hampi es una especie de tandil pero con palmeras y templos por donde quiera uno mirar. algunos están cerca y otros lejos, así que hoy alquilé una bici para ir a ver los segundos, bastante alta por cierto (la bici).
la agilidad no es un atributo que me caracterice, es sabido. apenas salí de hampi, una cuesta me obliga a parar en la mitad. y ahí, frenando, parando, no sé cómo, me caí con bici y todo rodando no por la ruta por la que venía, sino por la ladera que la bordea.
raspones y moretones varios son el souvenir de la primera caída en bici de mi vida adulta (supongo que de niña me habré dado varios palos), además de pantalón roto.
unos muchachos rescataron la bici y me ayudaron a trepar de vuelta a la ruta, aquí no ha pasado nada, a seguir. pedaleé, pedaleé, pedaleé hasta la ciudad real y me encontré con jolene, la canadiense que también estaba en bici con otros tres viajeros mas. pedaleamos juntos entonces, parando en templos y más templos. la lluvia comenzó a amenazar y el hambre a apretar, así que dejamos los templos y fuimos a otro pueblito cerca a buscar comida.
panza llena, la mayoría dijo no más templos y decidimos volver por otro camino que no estaba muy claro en el mapa. la lluvia se largó con todo. y pedaleando empapados, descubrimos lugares increíbles, bellísimos, de verdes brillantes y rocas amarillas y no importaba la lluvia ni la ropa chorreando ni los moretones.
ahora escribo esto y voy para el ciber a ver si hay novedades. confío en que mi suerte cambió.
miércoles, octubre 28, 2009
lunes, abril 13, 2009
bienvenida
lunes otra vez. me despierto con todo el peso del deber encima: debería empezar a buscar un trabajo en buenos aires? la sola idea me espanta.
voy a buscar la bici. está sin frenos y sin aire. la llevo a la bicicletería, está cerrada por vacaciones hasta fin de mes. 14.30, me cierra el banco y tengo que recuperar mi banelco. podría dejar la bici en un poste, pero no tengo la llave del candado. busco ora bicicletería, 14.45.
el sms dice: "vamos a almorzar o a merendar?" almorzá tranquila, respondo, que todavía tengo para media hora más.
14.55, llego al banco. vengo a buscar mi tarjeta. dni? tengo pasaporte. está segura que está acá? sí, al menos eso aseguraban los muchos mails que recibí. y hace cuanto tiempo? mmm, dos meses... ah, no, entonces no. las tarjetas se destruyen si no las pasan a buscar en 30 días, hay que pedir una reimpresión. tiene que llamar por teléfono, en una semana se la envían. ok... puedo retirar dinero por caja? sí, ok.
nena, si todavía no almorzaste en 10 estoy en la plaza. dale. te espero debajo de belgrano que hay mucho sol, dice, pero cuando llego no está y el celular vuelve a vibrar: me voy que se me hace tarde, tengo que volver a la oficina. pero estoy acá!
tres empanadas después y un rato de charla reconfortante mediante, se nos acaba el break y el sol de postmediodía. vuelvo por la bici. pongo el pie en el pedal y se larga a llover. bienvenida.
voy a buscar la bici. está sin frenos y sin aire. la llevo a la bicicletería, está cerrada por vacaciones hasta fin de mes. 14.30, me cierra el banco y tengo que recuperar mi banelco. podría dejar la bici en un poste, pero no tengo la llave del candado. busco ora bicicletería, 14.45.
el sms dice: "vamos a almorzar o a merendar?" almorzá tranquila, respondo, que todavía tengo para media hora más.
14.55, llego al banco. vengo a buscar mi tarjeta. dni? tengo pasaporte. está segura que está acá? sí, al menos eso aseguraban los muchos mails que recibí. y hace cuanto tiempo? mmm, dos meses... ah, no, entonces no. las tarjetas se destruyen si no las pasan a buscar en 30 días, hay que pedir una reimpresión. tiene que llamar por teléfono, en una semana se la envían. ok... puedo retirar dinero por caja? sí, ok.
nena, si todavía no almorzaste en 10 estoy en la plaza. dale. te espero debajo de belgrano que hay mucho sol, dice, pero cuando llego no está y el celular vuelve a vibrar: me voy que se me hace tarde, tengo que volver a la oficina. pero estoy acá!
tres empanadas después y un rato de charla reconfortante mediante, se nos acaba el break y el sol de postmediodía. vuelvo por la bici. pongo el pie en el pedal y se larga a llover. bienvenida.
martes, enero 13, 2009
bestialidad
cómo me voy a olvidar de sacarle una foto al cartel que dice "bestuarios" en las termas de la calera, en el cañon del colca?
imperdonable!
imperdonable!
lunes, diciembre 08, 2008
pasado por agua
1. el viernes me dejé la palm en la camioneta q tomé para ir a la pampa (al final era pampa y no jungla, ya les contaré).
2. desde el medio de la nada, conseguí comunicarme a la oficina.
3. dijeron que la palm estaba ahí.
4. respiré.
5. el domingo volví del tour a la oficina.
6. dije: soy la que se olvidó la palm.
7. me la devolvieron con cara de circusntancia...
8. según parece mandaron la camioneta a lavar y lavaron la palm también.
9. no anda.
10. grrrrrrrrrrrrrrrr!
esperemos que resucite. por si las moscas, le prendo una vela a san palm.
update: funcionaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!
wiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!
2. desde el medio de la nada, conseguí comunicarme a la oficina.
3. dijeron que la palm estaba ahí.
4. respiré.
5. el domingo volví del tour a la oficina.
6. dije: soy la que se olvidó la palm.
7. me la devolvieron con cara de circusntancia...
8. según parece mandaron la camioneta a lavar y lavaron la palm también.
9. no anda.
10. grrrrrrrrrrrrrrrr!
esperemos que resucite. por si las moscas, le prendo una vela a san palm.
update: funcionaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!
wiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!
domingo, noviembre 23, 2008
la pelota no dobla
en la altura, y mi cabeza no funciona del mismo modo tampoco.
pensé que ya lo tenía dominado el asunto después de 3 días en la cordillera, pero esta mañana me desperté muy muy mareada. tanto que no me pude levantar hasta bien entrada la tarde. y únicamente para darme una ducha.
ya mismo me vuelvo a la cama.
pensé que ya lo tenía dominado el asunto después de 3 días en la cordillera, pero esta mañana me desperté muy muy mareada. tanto que no me pude levantar hasta bien entrada la tarde. y únicamente para darme una ducha.
ya mismo me vuelvo a la cama.
viernes, octubre 24, 2008
should i stay or should i go
resulta que ya estoy sin casa y sin trabajo y a pesar de todo eso, sin pasaje.
lastre extraño el de esta vida loca.
mi idea era irme el lunes, pero por alguna razón inexplicable me resisto a sacar el pasaje.
tampoco quiero forzarme a viajar ese día solamente porque dije que me iría ese día, aunque definitivamente no está en mis planes quedarme acá forever en esta especie de limbo viajero.
claramente el viaje ya empezó: aunque tengo algunas cosillas pendientes, ya mi universo material está reducido a una mochila. sin embargo, el efecto inercial aún pesa, y hace más difícil poner el motor en marcha.
así que me estoy debatiendo entre irme ahora o en unos días, entre mis ganas y lo que se supone que debería hacer porque así dije que lo haría.
lastre extraño el de esta vida loca.
mi idea era irme el lunes, pero por alguna razón inexplicable me resisto a sacar el pasaje.
tampoco quiero forzarme a viajar ese día solamente porque dije que me iría ese día, aunque definitivamente no está en mis planes quedarme acá forever en esta especie de limbo viajero.
claramente el viaje ya empezó: aunque tengo algunas cosillas pendientes, ya mi universo material está reducido a una mochila. sin embargo, el efecto inercial aún pesa, y hace más difícil poner el motor en marcha.
así que me estoy debatiendo entre irme ahora o en unos días, entre mis ganas y lo que se supone que debería hacer porque así dije que lo haría.
miércoles, septiembre 03, 2008
miércoles!
implacable, suena el despertador 8.30. me doy vuelta en la cama para darle la espalda a ese elemento de tortura moderno. sólo un rato más...
abro los ojos, miro el reloj: 11.10.
no sólo llegaré tarde al laburo, sino que encima pensaba no ir porque tenía intenciones de ir a la presentación de un libro que corregí yo. double loss.
voy con la bici por corrientes. la puerta del taxi se abre justo sobre mi pierna. no fue tan grave, no es la primera vez, puede pasar. el taxista le echa la culpa al pasajero, que ya se perdió en la marea de gente. yo estoy como tildada: mi cabeza explota con los "que hubiera pasado si". no me duele, pero estoy asustada, agitada.
sin embargo, como réplicas tardías de un terremoto, de a poco empiezan a doler partes que no debían, una especie de "ecos" dolorosos. en unas horas tendré un moretón.
tengo sueño y me duele todo.
miércoles.
abro los ojos, miro el reloj: 11.10.
no sólo llegaré tarde al laburo, sino que encima pensaba no ir porque tenía intenciones de ir a la presentación de un libro que corregí yo. double loss.
voy con la bici por corrientes. la puerta del taxi se abre justo sobre mi pierna. no fue tan grave, no es la primera vez, puede pasar. el taxista le echa la culpa al pasajero, que ya se perdió en la marea de gente. yo estoy como tildada: mi cabeza explota con los "que hubiera pasado si". no me duele, pero estoy asustada, agitada.
sin embargo, como réplicas tardías de un terremoto, de a poco empiezan a doler partes que no debían, una especie de "ecos" dolorosos. en unas horas tendré un moretón.
tengo sueño y me duele todo.
miércoles.
martes, septiembre 02, 2008
lunes
domingo a las 21, me llega un alerta de jefe en la oficina a las 8. duermo 4, 5 horas. llego temprano. no vendrá.
miro el reloj de la pc. no es tan tarde. 18.30 me decido a salir.
miro mi móvil: 19 horas. estuve desfasada media hora todo el día, 19.30 tengo que estar en casa y estoy con la bici.
voy a buscarla. la rueda de atrás está pinchada.
me había puesto unos zapatos incómodos previendo visita de jefe y no caminar.
cuarenta cuadras a pie, con la bici y con estos zapatos que me obligan a fruncir el pie a riego de que se me salgan. y me están esperando.
ufff.
miro el reloj de la pc. no es tan tarde. 18.30 me decido a salir.
miro mi móvil: 19 horas. estuve desfasada media hora todo el día, 19.30 tengo que estar en casa y estoy con la bici.
voy a buscarla. la rueda de atrás está pinchada.
me había puesto unos zapatos incómodos previendo visita de jefe y no caminar.
cuarenta cuadras a pie, con la bici y con estos zapatos que me obligan a fruncir el pie a riego de que se me salgan. y me están esperando.
ufff.
lunes, julio 21, 2008
mmm*
asqueroso. un lunes asqueroso, lluvioso, pegajoso, ventoso y todos los oso que quieran agregar, y además frío, helado y tan pero tan lunes que debieran haberlo borrado del calendario o en su defecto, haber declarado asueto general y asegurar cucharita y mate en la cama para todo el mundo.
por suerte ya no llovía cuando salí del trabajo (a veces me maravillo con mi optimismo para ver las cosas: cuando salí ya no llovía porque salí como tres horas más tarde) así que volví caminando.
y supuse que hubo mucho viento, porque ví muchos paraguas tirados, rotos, abandonados en la calle. inservibles ahora, descartados por sus dueños, inútiles para siempre.
no me gustan los paraguas, no los uso jamás. pero al verlos así, moribundos, sentí algo de pena.
*mmm, sigla para monday morning mood: anglicismo. estado de ánimo propio de los lunes a la mañana.
por suerte ya no llovía cuando salí del trabajo (a veces me maravillo con mi optimismo para ver las cosas: cuando salí ya no llovía porque salí como tres horas más tarde) así que volví caminando.
y supuse que hubo mucho viento, porque ví muchos paraguas tirados, rotos, abandonados en la calle. inservibles ahora, descartados por sus dueños, inútiles para siempre.
no me gustan los paraguas, no los uso jamás. pero al verlos así, moribundos, sentí algo de pena.
*mmm, sigla para monday morning mood: anglicismo. estado de ánimo propio de los lunes a la mañana.
jueves, julio 10, 2008
lost
¿vieron esos días en que se supone que deben hacer algo pero todos los signos indican que no? bueno, yo creo bastante en esa especie de conspiración astral para que las cosas sucedan o no. sólo que a veces no le hago caso.
ayer tenía una cena en coghlan. estaba fusilada, tras dos días de bicicleteadas intensivas, caminatas varias y una fiesta d'rock en el salón pueyrredón, donde al son de la música escogida por la grosa de pit , gastamos la pista.
volví a casa tras 20 km de pedaleo, vi una peli, me quedé un poco dormida... y sin dudas, tenía más ganas de quedarme en casa. pero hacía muchos días que no veía a estos amigos, así que tipo 10 tomé coraje, me abrigué y salí.
el único bondi que me lleva es el 19, que pasa como a 10 cuadras de mi casa. me gusta caminar. tras estar ¿25?¿35? minutos echando raíces en la parada, estuve a punto de desistir. volví media cuadra y ví venir el 19. corrí, me subí, yastá. eran las 22.45 o por ahí.
bueno, el bondi agarra por superí... me tengo que bajar después de monroe... aunque no es la primera vez que iba, no conozco nada por ahí.
no sé si me dormí o simplemente me colgué, pero me pasé.
el colectivero, exageradísimo, me dijo que estaba como a 30 cuadras; que esperase el 19 de vuelta para el otro lado. llamé a mis amigos, me dijeron que estaba a 10 cuadras. promedié entre la exageración del chofer y el ánimo de mis amigos. mi reloj marcaba las 23.10 y temí envejecer varias décadas esperando el bondi, así que decidí caminar. ¿les mencioné que me gusta caminar?
así que caminé. y caminé. al principio, con decisión. los nombres de las calles me sonaban familiares. pero no tanto. suponía que debía cruzar ciertas calles que nunca llegaban.
maldije mi buena disposición, ¿que tenía que hacer ahí, cuando podía estar en mi casa calentita?
la ciudad era un desierto, pero el destino dispuso que me cruzara con otro ser vivo. y le pregunté.
su diagnóstico fue poco alentador. otra vez me tocó escuchar que estaba como a 30 cuadras. sólo que yo ya no sabía para que lado tenía que ir. evidentemente tampoco lo sabía antes, pero la reciente certeza de mi absoluto desconcierto se tornó insoportable. saqué el mapa que está siempre en mi cartera: el lugar donde me encontraba estaba fuera del mapa. desolación.
llamé otra vez. el vino había hecho alguna mella en los ánimos y costaba recibir indicaciones precisas. me entristecí, me encolericé, me cansé. no sabía para donde quedaba mi casa, ni siquiera había cruzado una parada de algún colectivo que me sonara familiar. estaba perdida.
de pronto, mi teléfono vibró. alguien tenía instrucciones para mí.
y otra vez, caminé. y caminé, y caminé. pero llegué, apenas pasada la medianoche. una copa de vino y muchos abrazos fueron la compensatoria bienvenida.
menos de dos horas después, un alma piadosa entre los presentes quiso salvarme de esperar el bondi otra vez y me alcanzó hasta parque centenario. total, a esa altura de la noche, ¿qué me hacía caminar 15 cuadras más?
ayer tenía una cena en coghlan. estaba fusilada, tras dos días de bicicleteadas intensivas, caminatas varias y una fiesta d'rock en el salón pueyrredón, donde al son de la música escogida por la grosa de pit , gastamos la pista.
volví a casa tras 20 km de pedaleo, vi una peli, me quedé un poco dormida... y sin dudas, tenía más ganas de quedarme en casa. pero hacía muchos días que no veía a estos amigos, así que tipo 10 tomé coraje, me abrigué y salí.
el único bondi que me lleva es el 19, que pasa como a 10 cuadras de mi casa. me gusta caminar. tras estar ¿25?¿35? minutos echando raíces en la parada, estuve a punto de desistir. volví media cuadra y ví venir el 19. corrí, me subí, yastá. eran las 22.45 o por ahí.
bueno, el bondi agarra por superí... me tengo que bajar después de monroe... aunque no es la primera vez que iba, no conozco nada por ahí.
no sé si me dormí o simplemente me colgué, pero me pasé.
el colectivero, exageradísimo, me dijo que estaba como a 30 cuadras; que esperase el 19 de vuelta para el otro lado. llamé a mis amigos, me dijeron que estaba a 10 cuadras. promedié entre la exageración del chofer y el ánimo de mis amigos. mi reloj marcaba las 23.10 y temí envejecer varias décadas esperando el bondi, así que decidí caminar. ¿les mencioné que me gusta caminar?
así que caminé. y caminé. al principio, con decisión. los nombres de las calles me sonaban familiares. pero no tanto. suponía que debía cruzar ciertas calles que nunca llegaban.
maldije mi buena disposición, ¿que tenía que hacer ahí, cuando podía estar en mi casa calentita?
la ciudad era un desierto, pero el destino dispuso que me cruzara con otro ser vivo. y le pregunté.
su diagnóstico fue poco alentador. otra vez me tocó escuchar que estaba como a 30 cuadras. sólo que yo ya no sabía para que lado tenía que ir. evidentemente tampoco lo sabía antes, pero la reciente certeza de mi absoluto desconcierto se tornó insoportable. saqué el mapa que está siempre en mi cartera: el lugar donde me encontraba estaba fuera del mapa. desolación.
llamé otra vez. el vino había hecho alguna mella en los ánimos y costaba recibir indicaciones precisas. me entristecí, me encolericé, me cansé. no sabía para donde quedaba mi casa, ni siquiera había cruzado una parada de algún colectivo que me sonara familiar. estaba perdida.
de pronto, mi teléfono vibró. alguien tenía instrucciones para mí.
y otra vez, caminé. y caminé, y caminé. pero llegué, apenas pasada la medianoche. una copa de vino y muchos abrazos fueron la compensatoria bienvenida.
menos de dos horas después, un alma piadosa entre los presentes quiso salvarme de esperar el bondi otra vez y me alcanzó hasta parque centenario. total, a esa altura de la noche, ¿qué me hacía caminar 15 cuadras más?
jueves, junio 12, 2008
pasa en el teatro, pasa en la vida
resulta que me fui a pasar el finde a patricios, un pueblo a 260 km al oeste de baires donde habia un festival de teatro comunitario. fuimos con un grupete en una motor home y estuvo más que lindísimo.
el pueblo, hermoso. es super chiquito, tendrá 5x7 cuadras, casas chorizo de ladrillo, de esas con galería; perros amistosos, calles de arena y una estación preciosa por donde el tren no pasa hace muchos años. en ese entonces llegó a tener 6000 habitantes; hoy quedan 600.
quizá porque estaba nublado, quizá por el ocre crujiente de las hojas de plátano que alfombraba todas las calles, de a ratos me parecía estar caminado en una postal sepia. había en el aire un perfume a nostalgia, a lo que fue, a lo que pudo haber sido. patricios tiene algo de dormido, algo de abandonado... y sin embargo su gente tiene una energía tremenda.
a fines de 2002, junto con la concepción del "arte como transformador social", surgió en ellos la idea del teatro comunitario y la compañía Patricios Unido de Pie. hoy está integrada por más de 50 de vecinos-actores, entre 3 meses y 82 años. ¡imagínense que un 10% de la población de Patricios actúa en la obra!
por lo que averigué, son parte del movimiento pueblos que laten, que vincula varios pueblos rurales de la provincia de buenos aires que buscan alternativas para el desarrollo comunitario con prácticas de resistencia colectiva y creativa.
este fin de semana vimos tres obras de teatro: dos de la compañia de patricios y otra del vecino 9 de julio, cabecera del municipio homónimo, además de un grupo de danza del iuna, repartidos en sábado y domingo.
la noche del sábado, tras el teatro y la danza, se armó fiesta popular. cantamos muchiiiiisimo y bailamos ídem!
el domingo, hubo asado y teatro en la mismísima estación de tren, que en septiembre cumplirá 100 años*.
las obras son geniales, conmovedoras, divertidas... con humor y canciones meten el dedo en la llaga: la memoria, la injusticia, la desidia estatal... creo que no fui la única que no sólo lloró y rió a carcajadas, sino que además se quedó pensando en esa realidad tan ajena a la vida en la gran ciudad.
tan a gusto estuve, que el domingo antes de irnos, cuando fuimos a despedirnos a casa de don raúl -87 años, la memoria del pueblo hecha persona, hoy encargado del museo ferroviario-, me olvidé la cartera íntegra con la billetera, el móvil, el dni, la tarjeta de débito, la cámara de fotos... todo! y recién me di cuenta a 100 km de ahí, cuando ya estábamos demasiado lejos como para volver.
no sé si ponerme un cartel de boluda total y embocarme un helado en la frente, o creer que el destino quiere llevarme de regreso a patricios... quién sabe!
de todos modos, si alguien quiere ir este fin de semana, que avise!
cuando recupere la cámara, subiré las fotos. y les cuento la historia de las zorras.
*esténse alerta, porque habrá fiesta.
el pueblo, hermoso. es super chiquito, tendrá 5x7 cuadras, casas chorizo de ladrillo, de esas con galería; perros amistosos, calles de arena y una estación preciosa por donde el tren no pasa hace muchos años. en ese entonces llegó a tener 6000 habitantes; hoy quedan 600.
quizá porque estaba nublado, quizá por el ocre crujiente de las hojas de plátano que alfombraba todas las calles, de a ratos me parecía estar caminado en una postal sepia. había en el aire un perfume a nostalgia, a lo que fue, a lo que pudo haber sido. patricios tiene algo de dormido, algo de abandonado... y sin embargo su gente tiene una energía tremenda.
a fines de 2002, junto con la concepción del "arte como transformador social", surgió en ellos la idea del teatro comunitario y la compañía Patricios Unido de Pie. hoy está integrada por más de 50 de vecinos-actores, entre 3 meses y 82 años. ¡imagínense que un 10% de la población de Patricios actúa en la obra!
por lo que averigué, son parte del movimiento pueblos que laten, que vincula varios pueblos rurales de la provincia de buenos aires que buscan alternativas para el desarrollo comunitario con prácticas de resistencia colectiva y creativa.
este fin de semana vimos tres obras de teatro: dos de la compañia de patricios y otra del vecino 9 de julio, cabecera del municipio homónimo, además de un grupo de danza del iuna, repartidos en sábado y domingo.
la noche del sábado, tras el teatro y la danza, se armó fiesta popular. cantamos muchiiiiisimo y bailamos ídem!
el domingo, hubo asado y teatro en la mismísima estación de tren, que en septiembre cumplirá 100 años*.
las obras son geniales, conmovedoras, divertidas... con humor y canciones meten el dedo en la llaga: la memoria, la injusticia, la desidia estatal... creo que no fui la única que no sólo lloró y rió a carcajadas, sino que además se quedó pensando en esa realidad tan ajena a la vida en la gran ciudad.
tan a gusto estuve, que el domingo antes de irnos, cuando fuimos a despedirnos a casa de don raúl -87 años, la memoria del pueblo hecha persona, hoy encargado del museo ferroviario-, me olvidé la cartera íntegra con la billetera, el móvil, el dni, la tarjeta de débito, la cámara de fotos... todo! y recién me di cuenta a 100 km de ahí, cuando ya estábamos demasiado lejos como para volver.
no sé si ponerme un cartel de boluda total y embocarme un helado en la frente, o creer que el destino quiere llevarme de regreso a patricios... quién sabe!
de todos modos, si alguien quiere ir este fin de semana, que avise!
cuando recupere la cámara, subiré las fotos. y les cuento la historia de las zorras.
*esténse alerta, porque habrá fiesta.
lunes, abril 07, 2008
a la cola
situación 1.
supermercado, caja rápida, máximo 15 productos. al final de la fila, matrimonio con carrito y más de 15 productos, luego yo con dos ítems.
ella mira el cartel y le dice a él: "trae otro changuito". él obedece y regresa con un carro vacío. ella reparte la compra y se queda delante mío con menos de 15 cosas y él, detrás, con menos de 15 cosas. moi, el jamón del diome.
situación 2.
rosario, tenemos que tomar un barquito que nos lleve de regreso a la ciudad. varias colas sin identificación. pillow y yo en una de ellas, y detrás nuestro, familia numerosa (digamos, una docena de integrantes).
pillow y yo deliberamos acerca de la pertinencia de nuestra presencia en esa cola.
vemos que nuestro barco se acerca con intenciones de amarrar en otro muelle y hacia allí nos dirigimos. cuando llegamos a la nueva cola, hay una niña delante nuestro.
al rato, llega la familia telerín y se instala junto a la niña, mientras papá con cara de orgullo dice: "muy bien, florencia. así se hace."
supermercado, caja rápida, máximo 15 productos. al final de la fila, matrimonio con carrito y más de 15 productos, luego yo con dos ítems.
ella mira el cartel y le dice a él: "trae otro changuito". él obedece y regresa con un carro vacío. ella reparte la compra y se queda delante mío con menos de 15 cosas y él, detrás, con menos de 15 cosas. moi, el jamón del diome.
situación 2.
rosario, tenemos que tomar un barquito que nos lleve de regreso a la ciudad. varias colas sin identificación. pillow y yo en una de ellas, y detrás nuestro, familia numerosa (digamos, una docena de integrantes).
pillow y yo deliberamos acerca de la pertinencia de nuestra presencia en esa cola.
vemos que nuestro barco se acerca con intenciones de amarrar en otro muelle y hacia allí nos dirigimos. cuando llegamos a la nueva cola, hay una niña delante nuestro.
al rato, llega la familia telerín y se instala junto a la niña, mientras papá con cara de orgullo dice: "muy bien, florencia. así se hace."
martes, febrero 26, 2008
vesrre
viernes en la oficina. mi día viene cruzado, yo estoy cruzada.
al mediodía vamos a almorzar. reparo en que mi pollera está del revés.
cuando estoy por irme, una compañera me dice: "te cuelga un hilito de la remera". me fijo, también está con las costuras para afuera.
me doy vuelta la ropa. es hora de irme. de irme de este día fatal.
a la noche, me visto para salir. ¿adivinen qué? me puse la remera al revés.
no estoy cruzada, no. estoy enrevesada!
al mediodía vamos a almorzar. reparo en que mi pollera está del revés.
cuando estoy por irme, una compañera me dice: "te cuelga un hilito de la remera". me fijo, también está con las costuras para afuera.
me doy vuelta la ropa. es hora de irme. de irme de este día fatal.
a la noche, me visto para salir. ¿adivinen qué? me puse la remera al revés.
no estoy cruzada, no. estoy enrevesada!
más o menos relacionado con
grr
domingo, febrero 24, 2008
never ending story
piensen lo que quieran, pero juro que los objetos de mi casa se comportan de modos extraños.
mi inodoro, protagonista ya de varios posts, tiene esos tanques viejos con cadena, marca "ideal", que dista bastante de ser ídem, siendo de hecho un artefacto enorme y azul que no pega ni con cola en mi hermoso tualet. el ingenio nunca descansa y me las arreglé para "embutirlo" dentro de una linda estantería donde duermen las toallas y cubrirlo con una estética tapa.
o sea: no se ve, está oculto, está tapado.
sin embargo, cada tanto se empeña en recordar ruidosamente su existencia.
cada vez que la lanza o émbolo no cierra perfectamente el agujero de salida del agua, queda perdiendo, ergo, el tanque nunca termina de llenarse, ergo el agua nunca deja de correr. y eso qué implica?
destapar el tanque, recordar su fea existencia, desnudarlo, dejarlo a la vista.
la metáfora es clara: cuando el río suena es porque agua trae, que trasladado a contextos citadinos sería algo así como cuando el inodoro pierde agua, algo pasa.
cada vez que, con marcado sentido de supervivencia, dejo de hacerme cargo de alguna cosa, el agua empieza a chorrear.
paliativos, intentos desesperados, inventos ridículos y hasta seductoras visitas al ferretero para que revele mágicas soluciones fueron inútiles. quizá servían un tiempo, no lo voy a negar.
más de una vez recurrí a la percha salvadora (a modo de gancho para sostener el flotante) y al inefable balde, hasta que tomaba coraje para meter las manos ahí dentro y embocar las partes a ciegas. cambié repuestos, mejoré técnicas de intervención, agilicé procesos, introduje soluciones innovadoras: sin éxito.
el viernes no fue mi mejor día.
el sábado a la mañana, agua corriendo. intervengo. parece que quedó bien.
de pronto, ruido a agua, agua chorreando, agua a borbotones, el baño empapado, el piso también.
se rompió el flotante y no hay modo de emparcharlo.
llegó la hora de cambiar todo.
mi inodoro, protagonista ya de varios posts, tiene esos tanques viejos con cadena, marca "ideal", que dista bastante de ser ídem, siendo de hecho un artefacto enorme y azul que no pega ni con cola en mi hermoso tualet. el ingenio nunca descansa y me las arreglé para "embutirlo" dentro de una linda estantería donde duermen las toallas y cubrirlo con una estética tapa.
o sea: no se ve, está oculto, está tapado.
sin embargo, cada tanto se empeña en recordar ruidosamente su existencia.
cada vez que la lanza o émbolo no cierra perfectamente el agujero de salida del agua, queda perdiendo, ergo, el tanque nunca termina de llenarse, ergo el agua nunca deja de correr. y eso qué implica?
destapar el tanque, recordar su fea existencia, desnudarlo, dejarlo a la vista.
la metáfora es clara: cuando el río suena es porque agua trae, que trasladado a contextos citadinos sería algo así como cuando el inodoro pierde agua, algo pasa.
cada vez que, con marcado sentido de supervivencia, dejo de hacerme cargo de alguna cosa, el agua empieza a chorrear.
paliativos, intentos desesperados, inventos ridículos y hasta seductoras visitas al ferretero para que revele mágicas soluciones fueron inútiles. quizá servían un tiempo, no lo voy a negar.
más de una vez recurrí a la percha salvadora (a modo de gancho para sostener el flotante) y al inefable balde, hasta que tomaba coraje para meter las manos ahí dentro y embocar las partes a ciegas. cambié repuestos, mejoré técnicas de intervención, agilicé procesos, introduje soluciones innovadoras: sin éxito.
el viernes no fue mi mejor día.
el sábado a la mañana, agua corriendo. intervengo. parece que quedó bien.
de pronto, ruido a agua, agua chorreando, agua a borbotones, el baño empapado, el piso también.
se rompió el flotante y no hay modo de emparcharlo.
llegó la hora de cambiar todo.
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