- el dal bhaat. arroz y lentejas, la base de la comida nepalesa. estuve con una familia de clase media en kathmandú y con una del campo en pokhara, todos comen lo mismo todos los días. entre nos, un embole.
- las camperas north face. parece que las hacen acá,y/o las imitan de modo descarado. todo el mundo tiene una!
- las ojotas con medias. las damas visten a la india, con sari o salwar suit, y ojotas, y medias. frío mata elegancia.
- los birretes. los nepaleses no usan turbante, sino birrete. el problema es que dejas las orejas afuera.
- las pashminas, chales, bufandas y chalinas, que supuestamente son de kashmir, pero hechas a mano en nepal y seguramente son importadas de india.
- las ollas a presión. música inesperada en las calles, los silbidos de las ollas infaltables en el hogar nepalés.
- las montañas. creo que entre china e india apretaron tanto a nepal, que fue por eso que se originó el himalaya.
- los barbijos. todos llevan uno, justificadamente en kathmandú pero no en el resto de nepal... hay de colores, estampados y con apliques.
- los campos amarillos de flores de mostaza, y verdes de arroz.
- india.
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domingo, enero 24, 2010
diez cosas que hacen que nepal sea nepal
viernes, enero 22, 2010
en la cima
tal como de kathmandú se puede ir a nagarkot a ver las montañas de cerca, desde pokhara se puede ir a sarangkot. preparo mochilita, dejo mochilota y marcho cuesta arriba como tres horas o más, con paradas varias.
llego a la cima, la vista es muy bella por cierto, aunque las nubes tapan la mayoría de los picos blancos que deberían serruchar el horizonte.
tengo que buscar alojamiento, camino un poco por ahí que no es mucho, algunas casas con quintas por la ladera y otros tantos hoteles en la punta del cerro.
desde una casa una señora me llama, namaste, esquivo los búfalos (?) y entro a la casa, o más bien a la galería de la casa que balconea sobre montones de terracitas pulcramente sembradas. obvio que la señora me habla en nepalés, por suerte el hindi se parece bastante y los lugares comunes son universales.
entramos a la cocina, acomoda leña debajo de la pava, con un cucharón saca leche de una tinaja y muele un poco de jengibre con una piedra para preparar un té, gaumathi se llama, me dice que tiene 6 hijos, alguno de ellos está en pokhara, los demás no entiendo, le pregunto cuantos años tiene, dice 50, me pregunta a mí y cuando le digo 33 no me cree, me parece que piensa que me confundo los números. salimos al sol de la tarde, me muestra los talones ajados, le convido un cigarrillo, me sonríe.
al rato llega una muchachita muy bella, hablan en nepalés, no cazo una, se mete en la cocina, yo entro a curiosear, resulta que habla inglés, se llama samjana y tiene 19 años, es la nuera de gaumathi. su marido trabaja como guía de trekking, pero ahora no hay turistas, ella está estudiando, la verdad es que quisiera irse a vivir a europa. tomamos otro té, ella prepara una especie de tortilla dulce que no come porque hoy le toca hacer ayuno por la larga vida de su esposo bel. él anda por ahí, ya debe estar por venir, tiene 28, se casaron hace dos años.
gaumathi se va cuesta abajo entre las terracitas amarillas de flores de mostaza, yo me despido, dannyewad, namaste.
me voy para la cumbre, miro los hoteles, nada muy interesante, las montañas siguen cubiertas de nube. y sí...?
vuelvo a la casa de gaumathi, el hijo está de regreso, saludo desde la calle, me invita a pasar otra vez, le digo que estaba buscando hotel pero que más me gustaría quedarme ahí, y dice sí, claro, no problem.
y así la tarde se convirtió en noche, todos rejuntados en la cocina humeante, no por nada los asientos son bajitos, hablamos con bel de argentina y de política nepalesa, dal bhaat (lentejas y arroz, base de la dieta local) para todo el mundo y aloo gobi (papas y coliflor) de la quinta.
llega la hora de la pooja, estos días son especiales, hay que leer un libro que cuenta la creación del universo, un capítulo por día durante 31 días, van por el diecisiete. bel corta unas flores de un árbol, gaumathi pincha 3 sahumerios en un poco de bosta fresca, samjana lee, yo escucho.
los esposos se despiden, gaumathi y yo nos vamos a la cocina por un último té, fumamos en silencio.
antes del amanencer me despierto, gaumathi ya está en la cocina esperándome con un chai hirviente, me toca el pelo, se ríe. yo me abrigo y subo a la cresta del cerro a ver el sol naciente, hoy está despejado, de a poco se tiñen las puntas de naranja pálido.
hay una chica suiza, me dice que del otro lado hay como 60 personas apiñadas para sacar una foto, no es la idea, claro que no, acá lo vemos medio de costado pero cuanto mejor, en paz.
vuelvo a la casa, la dieta nepalesa es dal bhaat dos veces al día, tipo 9 am y 7 pm, y durante el resto del día, chai y chucherías fritas, el que corresponde a este turno está casi listo. yo pensaba volver hoy, bel dice que ellos van a lavar ropa por ahí cerca, que si quiero ir, one more day here, gaumathi dice sí sí. nos vamos los tres, bel, samjana y yo, rumbo a un arroyo o una canilla, samjana se cuelga de la frente el dokhu (canasto cónico) lleno hasta el tope de ropa sucia. caminamos un rato, saludamos a los vecinos, hay un cabrito recién parido. no hay agua acá, los vecinos dicen que allá tampoco, hay que ir un poco más lejos. en el camino nos encontramos con otro que también va a hacer lavandería, bajamos por una cuesta chiquita, hay un pozo o algo parecido, poca agua pero sirve.
samjana lava, bel enjuaga, de pronto la cuesta se cubre de colores, todos los trapos al sol. el encontrado junta leña, bel trajo unos fideos de esos instántaneos, hacemos un picnic mientras la ropa se seca.
volvemos, ya son casi las 3 o quizas las cuatro, gaumathi nos espera con chai y chapatis, le digo a bel que su madre me está malcriando, ella tiene una sonrisa tan grande en la cara que ilumina la cocina.
samjana se pone a cortar nabos de una pila gigante, hay que dejarlos secar para el invierno. cortamos juntas mientras el sol se esconde, me cuenta de su casamiento, de como son las costumbres nepalesas, me muestra las fotos y hasta el sari de la boda.
ya casi está la comida, gaumathi se preocupa porque dice que como muy poco, yo digo que si comiera como ellos bajo la cuesta rodando, no tanto arroz para mí, sí a una taza de leche caliente.
antes de meterme a la cama salgo a mirar las estrellas, una estrella fugaz, que más puedo pedir.
las fotos acá
llego a la cima, la vista es muy bella por cierto, aunque las nubes tapan la mayoría de los picos blancos que deberían serruchar el horizonte.
tengo que buscar alojamiento, camino un poco por ahí que no es mucho, algunas casas con quintas por la ladera y otros tantos hoteles en la punta del cerro.
desde una casa una señora me llama, namaste, esquivo los búfalos (?) y entro a la casa, o más bien a la galería de la casa que balconea sobre montones de terracitas pulcramente sembradas. obvio que la señora me habla en nepalés, por suerte el hindi se parece bastante y los lugares comunes son universales.
entramos a la cocina, acomoda leña debajo de la pava, con un cucharón saca leche de una tinaja y muele un poco de jengibre con una piedra para preparar un té, gaumathi se llama, me dice que tiene 6 hijos, alguno de ellos está en pokhara, los demás no entiendo, le pregunto cuantos años tiene, dice 50, me pregunta a mí y cuando le digo 33 no me cree, me parece que piensa que me confundo los números. salimos al sol de la tarde, me muestra los talones ajados, le convido un cigarrillo, me sonríe.
al rato llega una muchachita muy bella, hablan en nepalés, no cazo una, se mete en la cocina, yo entro a curiosear, resulta que habla inglés, se llama samjana y tiene 19 años, es la nuera de gaumathi. su marido trabaja como guía de trekking, pero ahora no hay turistas, ella está estudiando, la verdad es que quisiera irse a vivir a europa. tomamos otro té, ella prepara una especie de tortilla dulce que no come porque hoy le toca hacer ayuno por la larga vida de su esposo bel. él anda por ahí, ya debe estar por venir, tiene 28, se casaron hace dos años.
gaumathi se va cuesta abajo entre las terracitas amarillas de flores de mostaza, yo me despido, dannyewad, namaste.
me voy para la cumbre, miro los hoteles, nada muy interesante, las montañas siguen cubiertas de nube. y sí...?
vuelvo a la casa de gaumathi, el hijo está de regreso, saludo desde la calle, me invita a pasar otra vez, le digo que estaba buscando hotel pero que más me gustaría quedarme ahí, y dice sí, claro, no problem.
y así la tarde se convirtió en noche, todos rejuntados en la cocina humeante, no por nada los asientos son bajitos, hablamos con bel de argentina y de política nepalesa, dal bhaat (lentejas y arroz, base de la dieta local) para todo el mundo y aloo gobi (papas y coliflor) de la quinta.
llega la hora de la pooja, estos días son especiales, hay que leer un libro que cuenta la creación del universo, un capítulo por día durante 31 días, van por el diecisiete. bel corta unas flores de un árbol, gaumathi pincha 3 sahumerios en un poco de bosta fresca, samjana lee, yo escucho.
los esposos se despiden, gaumathi y yo nos vamos a la cocina por un último té, fumamos en silencio.
antes del amanencer me despierto, gaumathi ya está en la cocina esperándome con un chai hirviente, me toca el pelo, se ríe. yo me abrigo y subo a la cresta del cerro a ver el sol naciente, hoy está despejado, de a poco se tiñen las puntas de naranja pálido.
hay una chica suiza, me dice que del otro lado hay como 60 personas apiñadas para sacar una foto, no es la idea, claro que no, acá lo vemos medio de costado pero cuanto mejor, en paz.
vuelvo a la casa, la dieta nepalesa es dal bhaat dos veces al día, tipo 9 am y 7 pm, y durante el resto del día, chai y chucherías fritas, el que corresponde a este turno está casi listo. yo pensaba volver hoy, bel dice que ellos van a lavar ropa por ahí cerca, que si quiero ir, one more day here, gaumathi dice sí sí. nos vamos los tres, bel, samjana y yo, rumbo a un arroyo o una canilla, samjana se cuelga de la frente el dokhu (canasto cónico) lleno hasta el tope de ropa sucia. caminamos un rato, saludamos a los vecinos, hay un cabrito recién parido. no hay agua acá, los vecinos dicen que allá tampoco, hay que ir un poco más lejos. en el camino nos encontramos con otro que también va a hacer lavandería, bajamos por una cuesta chiquita, hay un pozo o algo parecido, poca agua pero sirve.
samjana lava, bel enjuaga, de pronto la cuesta se cubre de colores, todos los trapos al sol. el encontrado junta leña, bel trajo unos fideos de esos instántaneos, hacemos un picnic mientras la ropa se seca.
volvemos, ya son casi las 3 o quizas las cuatro, gaumathi nos espera con chai y chapatis, le digo a bel que su madre me está malcriando, ella tiene una sonrisa tan grande en la cara que ilumina la cocina.
samjana se pone a cortar nabos de una pila gigante, hay que dejarlos secar para el invierno. cortamos juntas mientras el sol se esconde, me cuenta de su casamiento, de como son las costumbres nepalesas, me muestra las fotos y hasta el sari de la boda.
ya casi está la comida, gaumathi se preocupa porque dice que como muy poco, yo digo que si comiera como ellos bajo la cuesta rodando, no tanto arroz para mí, sí a una taza de leche caliente.
antes de meterme a la cama salgo a mirar las estrellas, una estrella fugaz, que más puedo pedir.
las fotos acá
domingo, enero 17, 2010
el resumen nepalí
el primer día en nepal me lo pasé en el pueblo de la frontera, nada memorable. el segundo, sacudiéndome las 17! horas en bus para recorrer los 600 km que separan kakarvitta de kathmandu, resolviendo si couch o no couch, averiguando acerca de mi pasaje delhi-londres (!) y visitando la embajada china (!!).
el tercer día, resucité. desde temprano me fui a ver un templo budista, caminé, caminé, caminé, y terminé en durbhar square, el centro histórico de kathmandú.
el camino, como una alucinación de ladrillos rojos, el medioevo en versión asiática, una especie de venecia sin agua, las calles angostas, los edificios altos, pasadizos oscuros que se abren a patios deliciosos, un templo y luego otro y otro más, uno nuevo a cada giro del camino. hay también rickshaws, which country y come look my shop, pero el entorno es definitivamente diferente. magnético, atrapante y a la vez mucho más "manejable" que las ciudades-monstruo indias.
hoy llegué a pokhara, un poco más al oeste, absolutamente diferente a kathmandú. el camino sinuoso me recordó la ruta boliviana a coroico y chulumani, el verde espeso de las montañas, el río al final del precipicio y los picos blancos de fondo.
la ciudad, o la parte donde estoy de la ciudad, está al borde del lago y es un set up para turistas, con precios para turistas, negocios para turistas y poco o nada de aire nepalés. vamos a ver cuanto duro...
acá, las fotos de kathmandú
el tercer día, resucité. desde temprano me fui a ver un templo budista, caminé, caminé, caminé, y terminé en durbhar square, el centro histórico de kathmandú.
el camino, como una alucinación de ladrillos rojos, el medioevo en versión asiática, una especie de venecia sin agua, las calles angostas, los edificios altos, pasadizos oscuros que se abren a patios deliciosos, un templo y luego otro y otro más, uno nuevo a cada giro del camino. hay también rickshaws, which country y come look my shop, pero el entorno es definitivamente diferente. magnético, atrapante y a la vez mucho más "manejable" que las ciudades-monstruo indias.
hoy llegué a pokhara, un poco más al oeste, absolutamente diferente a kathmandú. el camino sinuoso me recordó la ruta boliviana a coroico y chulumani, el verde espeso de las montañas, el río al final del precipicio y los picos blancos de fondo.
la ciudad, o la parte donde estoy de la ciudad, está al borde del lago y es un set up para turistas, con precios para turistas, negocios para turistas y poco o nada de aire nepalés. vamos a ver cuanto duro...
acá, las fotos de kathmandú
miércoles, enero 13, 2010
de esto se trataba el trekking
| voy a explorar el famoso valle de kathmandú. primero voy a bhaktapur. rojos los ladrillos, altas las casas, todo es tan antiguo y hermoso que no paro de asombrarme. de ahí me voy a nagarkot, a ver el atardecer. viajo en el techo del bus, el camino tiene curvas y contracurvas, es una pena que esté nublado pero aún así. nagarkot es un rejunte de hoteles en la cima de una montaña. me alojo en uno barato pero me cuelo en uno caro para disfrutar de la vista. atardece y entre las nubes rosadas, anaranjadas, rojas, se adivinan los picos lejanos. amanece y las agujas blancas se clavan en el azul, los cuervos quiebran el frío. salgo a caminar, esta vez es largo, voy a una montaña con un templo, changu narayan. se pasa la mañana y parte de la tarde también, subiendo entre árboles enrojecidos por el invierno. llego a la cima, el templo, todo muy lindo y muy viejo, ahora hay que bajar. me meto por un pueblito de nada, las casitas son todas amarillas, cuelgan las mazorcas de las ventanas y los mocos de las narices, namaste. de pronto el pueblo se acaba, el camino se angosta, sigo rodando cuesta abajo entre terrazas verdes de arroz. voy caminando entre surcos, la senda es un surco más pero sin sembrar, al lado un arroyo finísimo teñido de tierra da de beber a todos los campos vecinos, los pájaros revolotean bajo robándose las semillas. salgo a la ruta, mujeres vestidas de rojo van caminando en procesión por la larga vida de sus esposos. tengo que ir a sankhu a tomar el bus de vuelta, un tipo en moto me lleva hasta la parada del bus. todavía tengo una hora hasta que salga el último, camino un poco por el pueblo mientras se disuelve la tarde. más fotos acá bhaktapur nagarkot changu narayan y sankhu |
martes, enero 12, 2010
trafico de kathmandu
estoy en kathmandu, nepal. y es un caos alucinante!
escribi un monton de cosas pero por ahora no las puedo subir. paciencia!
escribi un monton de cosas pero por ahora no las puedo subir. paciencia!
domingo, enero 10, 2010
viveza nepalí
hace apenas dos horas crucé la frontera nepalesa. dejar la india fue más fácil de lo previsto: a pesar de estar dos días excedida en mi estadía (aunque munida de comprobantes médicos justificatorios, en india todo es posible) no me hicieron ni el más mínimo comentario al respecto. para entrar a nepal debía tramitar una nueva visa en la frontera. le doy mi último billete de 100 usd, me dice que no tiene cambio, me pide 1600 rupias indias. que mal me está tomando el cambio, señor! si la visa sale algo de 30 usd y la rupia está a 45... bueno, dame 1500. increíblemente, estoy peleando el precio de la visa. le digo que me de al menos 100 rupias nepalesas de vuelto (10 rupias indias=16 rps nepalíes), me dice que le dé los dólares que va a conseguir cambio.
2 minutos después, me da el pasaporte con la visa por 15 días y 70 dólares de vuelto.
salgo, me pongo a charlar con un chino que acaba de hacer el mismo trámite. le comento que me dieron nomás 15 días de visa, me dice que si quería 30 días tenía que pagar 40. digo: uf, acabo de pagar 30... cómo 30? si sale 25? miro el sello atentamente, dice 25. vuelvo a la oficina, hay otro empleado, le explico la situación, lleno de vergüenza ajena estira un billete de 5 dólares mientras intenta explicar que son nuevos empleados.
las fotos, acá
2 minutos después, me da el pasaporte con la visa por 15 días y 70 dólares de vuelto.
salgo, me pongo a charlar con un chino que acaba de hacer el mismo trámite. le comento que me dieron nomás 15 días de visa, me dice que si quería 30 días tenía que pagar 40. digo: uf, acabo de pagar 30... cómo 30? si sale 25? miro el sello atentamente, dice 25. vuelvo a la oficina, hay otro empleado, le explico la situación, lleno de vergüenza ajena estira un billete de 5 dólares mientras intenta explicar que son nuevos empleados.
las fotos, acá
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