miércoles, febrero 21, 2007

todo sea por la elegancia 3


ayer a mañana, me puse mis ojotitas marrones (chocolate, sorry). fui al trabajo, fui al cursete (que hoy termina) y volví feliz caminando a mi casa. cuando llegué, agarré los infames zapatos y sin una pizca de remordimiento, los saqué a la calle.
aunque después me sentí un poco culpable, pensando en alguna ingenua que los recogiera con la ilusión de verse más elegante.

3 aportes al desconcierto general.:

Pituten | 21 febrero, 2007 10:49

no se podían mandar al zapatero ?

o ya les tomaste bronca ?

jajaja

p | 21 febrero, 2007 11:01

vo'so' loca???
y tentarme con volvérmelos a poner un día??? y revivir un sufrimiento semejante???
vade retro!!!

Kika | 22 febrero, 2007 11:15

Yo te banco! que placer infinito tirar algo que nos hace sufrir...
Desde una postura más "zen" te digo "tirar lo viejo para dar lugar a lo nuevo", vaya que son simbólicos los zapatos!!
Que te lleven por buenos caminos nena! besos.