jueves, febrero 15, 2007

pequeñas delicias de la vida hogareña





lo que tenía que pintar
tenía que pintar la escalera que va al entrepiso, donde está mi habitación. y tenía que pintarla previendo no tener que usarla por al menos 8 - 10 hs, hasta que se seque el barniz.
puse el despertador 7.30 am. bajé las cosas que ya no podría subir a buscar y me dispuse a barnizar.
9.30 tenía que estar en una reunión.
a las 8.30, terminé con la escalera y me fui a bañar. me sequé, me encremé y comencé a vestirme... y entonces, horror!!!
me había olvidado el ñocorpi arriba!!!
busqué y rebusqué entre la ropa sucia algún sustituto. nada! y el atuendo que había escogido definitivamente no calificaba para ser usado sin, así que tenía que subir. el entrepiso está a algo más de dos metros y no tiene baranda, así que podía subir por ahí...
probé con silla, con mesa, con silla+mesa. no llegaba, como tampoco llegaba a la reunión a horario. mandé sms al laburo para ganar algo de tranquilidad.
me acordé que el pintor había armado una escalera de esas de obra, con unos pallets, que medía como 4 mts y estaba en el pasillo que vanidosamente llamo patio. la fui a buscar.
la agilidad no es lo que me caracteriza, pero me las ingenié para entrar los 4 mts por una puerta de 2,5 y con acrobacias extremas para mi, logré subir y conseguir la tan necesaria prenda.
me fui a trabajar, pensando en cuan bizarro había empezado mi día... que aún no se ha terminado...

1 aportes al desconcierto general.:

Pituten | 16 febrero, 2007 11:06

jajajaj... deportes extremos hogareños....