martes, febrero 20, 2007

todo sea por la elegancia 2


(ver la primera parte en todo sea por la elegancia)
a las 7 de la tarde emprendí la huida. a las 7 de la tarde empezaba el curso en congreso. dos cuadras, sólo dos cuadras hasta el subte y listo. pero no. era demasiado fácil.
hice una cuadra: chuik, chuik, crujían los zapatos.
había algo raro en cada paso, pero ya estaba recorriendo los cincuenta metros finales...
horror!
la suela de uno de los zapatontes se despegó casi íntegra!!
paré en un kiosco: señor, tiene una bandita elástica? (una gomita, para los amigos)
la enrosqué en el objeto de mi odio con dos vueltas y bajé las escaleras del subte. la tentación de no ir al curso y seguir de largo hasta casa era mucha, pero son sólo tres clases...
me bajé en callao. el azar me concedió que coincidan todas las puertas y salidas del subte. sobreviví dos horas de clase con elegancia aceptable.
llegó el momento de salir. evalué las opciones: 1 cuadra+subte+3,5 cuadras o 2 cuadras+bondi+1,5 cuadras. la posibilidad de convencer al colectivero y que1,5 se acorte a 0,5 cuadra, menos el oprobio de tener que subir una escalera con un zapato flapeador me decidieron por el bus.
caminando como un muñeco de nieve (que no tienen patitas, se entiende?) intenté alcanzar la parada. justo antes de llegar, ¡ping!, se cortó la gomita. apoyé mi pie desnudo en el suelo inmundo, até la bandita y me volví a calzar ese instrumento de tortura.
subí al bondi y, desahuciada, me desplomé en un asiento. circunstancias ajenas a mi voluntad impidieron que con cara de perro apaleado le pidiera al chofer que me baje antes, así que me quedaban 150 mts de carrera con obstáculos.
mi estado era deplorable. la imagen matinal de "chica elegante" se había desvirtuado al punto de convertirme en una aprendiz de renga.
ya casi llego. el otro zapato comienza a desprenderse. casi. unos metros nada más. ambos zapatos flapean. yo quiero llorar. quiero llegar.
ahí está mi puerta. podría ir descalza, quizá... pero tendría que cortame los pies después. subo la escalera, cada peldaño es un esfuerzo titánico. estoy arriba. mi puerta. mi casa. cruzo el umbral. me saco los zapatos.

*flapear: hacer "flap, flap"

2 aportes al desconcierto general.:

Pituten | 20 febrero, 2007 15:20

yo me hubiera descalzado al carajo


sos toda una heroína

Hoja Mayor del Gomero | 21 febrero, 2007 09:47

¿no podías comprarte un poxiran (sin tolueno, obviamente) y pegarla durante el curso?