domingo, julio 13, 2008

and the winner is...

4

el otro día, recorriendo blogs ajenos, reparé en que muchos se otorgan premios entre ellos. es como una especie de epidemia premiativa: te dan el premio y vos se lo tenés que dar a cinco o diez o ene blogs.
como nunca me dieron uno, mi autoestima decidió que no eran tan importantes.
hasta que el otro día, delirius jeje me invitó a "ser partícipe" en su 100° post, otorgándome su premio aniversario:

100° post en Delirioso, tá bueno....

por suerte éste no lo tengo que repartir a nadie, es para mí solita. pero lo dedico a todos los que están leyendo esto.

jueves, julio 10, 2008

lost

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¿vieron esos días en que se supone que deben hacer algo pero todos los signos indican que no? bueno, yo creo bastante en esa especie de conspiración astral para que las cosas sucedan o no. sólo que a veces no le hago caso.
ayer tenía una cena en coghlan. estaba fusilada, tras dos días de bicicleteadas intensivas, caminatas varias y una fiesta d'rock en el salón pueyrredón, donde al son de la música escogida por la grosa de pit , gastamos la pista.
volví a casa tras 20 km de pedaleo, vi una peli, me quedé un poco dormida... y sin dudas, tenía más ganas de quedarme en casa. pero hacía muchos días que no veía a estos amigos, así que tipo 10 tomé coraje, me abrigué y salí.
el único bondi que me lleva es el 19, que pasa como a 10 cuadras de mi casa. me gusta caminar. tras estar ¿25?¿35? minutos echando raíces en la parada, estuve a punto de desistir. volví media cuadra y ví venir el 19. corrí, me subí, yastá. eran las 22.45 o por ahí.
bueno, el bondi agarra por superí... me tengo que bajar después de monroe... aunque no es la primera vez que iba, no conozco nada por ahí.
no sé si me dormí o simplemente me colgué, pero me pasé.
el colectivero, exageradísimo, me dijo que estaba como a 30 cuadras; que esperase el 19 de vuelta para el otro lado. llamé a mis amigos, me dijeron que estaba a 10 cuadras. promedié entre la exageración del chofer y el ánimo de mis amigos. mi reloj marcaba las 23.10 y temí envejecer varias décadas esperando el bondi, así que decidí caminar. ¿les mencioné que me gusta caminar?
así que caminé. y caminé. al principio, con decisión. los nombres de las calles me sonaban familiares. pero no tanto. suponía que debía cruzar ciertas calles que nunca llegaban.
maldije mi buena disposición, ¿que tenía que hacer ahí, cuando podía estar en mi casa calentita?
la ciudad era un desierto, pero el destino dispuso que me cruzara con otro ser vivo. y le pregunté.
su diagnóstico fue poco alentador. otra vez me tocó escuchar que estaba como a 30 cuadras. sólo que yo ya no sabía para que lado tenía que ir. evidentemente tampoco lo sabía antes, pero la reciente certeza de mi absoluto desconcierto se tornó insoportable. saqué el mapa que está siempre en mi cartera: el lugar donde me encontraba estaba fuera del mapa. desolación.
llamé otra vez. el vino había hecho alguna mella en los ánimos y costaba recibir indicaciones precisas. me entristecí, me encolericé, me cansé. no sabía para donde quedaba mi casa, ni siquiera había cruzado una parada de algún colectivo que me sonara familiar. estaba perdida.
de pronto, mi teléfono vibró. alguien tenía instrucciones para mí.
y otra vez, caminé. y caminé, y caminé. pero llegué, apenas pasada la medianoche. una copa de vino y muchos abrazos fueron la compensatoria bienvenida.

menos de dos horas después, un alma piadosa entre los presentes quiso salvarme de esperar el bondi otra vez y me alcanzó hasta parque centenario. total, a esa altura de la noche, ¿qué me hacía caminar 15 cuadras más?

lunes, julio 07, 2008

i see bichos canasto

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bueeeno.
ya sé que no debiera haber ido, porque todavía estoy recuperándome-y-lo-peor-es-la-recaída.
pero pintó camping este finde y me fui. estuvimos en zárate, en el camping las tejas.
fui con la intención de regresar el mismo sábado, pero el sol, los amigos, la playita sobre el paraná, el bosque burtoniano y el calor inesperado, lo pusieron muy díficil para regresar y (tal como la vez anterior), dije que iba por un día (y llevé cosas para ir por un día) y me terminé quedando. y no me arrepentí.
hubo momentos divertidísimos, con bolsas de dormir-bicho-canastiles, cambios de carpa, frisbee... otros, entrañables, de muchos abrazos y cariño y canciones. y otros tremendamente glotones, con tres asados uno-mejor-que-el-otro.
pero también hubo momentos muy raros, donde sentí que estabamos como fuera de tiempo, en una dimensión extraña.

había una playa de arena fina, donde nos sentamos bajo el sol y bajo la luna, a mirar los barcos pasar. por la noche, vimos bailar las luces del puente sobre la superficie negra y lisa del agua, saludando levemente el paso de cada nave.

había aves, muchas: patos, gansos, gallos, gallinas y hasta pavos reales. y también caballos, perros, gatos y hasta tigres (aunque no puedo dar fe de esto último).

había un bosque increíble y desnudo.
ramas y ramas que apuntaban al cielo, señalando las nubes con dibujos extraños.
ramas y ramas, petrificadas en su ondular hacia el río.
aquí y allá, bichos canastos hacían las veces de frutos invernales.
creo que soñé despierta con mariposas de fuego brotando como flores de esas ramas dormidas.

había un barco encallado, que hacía las veces de hotel. entramos a explorarlo de noche, como polizones. no era nada del otro mundo, pero había algo extrañamente fascinante. como estar dentro de un cuento. me dejé perder por los pasillos largos, tapizadas las paredes por nada menos que 200 puertas, de otros tantos camarotes. escaleras arriba, escaleras abajo, cubiertas y sobrecubiertas, salones, máquinas, una pileta, una discoteca, pasillos y más pasillos.
la noche estaba blanca de nubes bajas y el barco entre los árboles. quieto.
estábamos sentados en la proa, mirando hacia adelante. en la proa de un barco que no se movería, rodeado de árboles. y en lo alto de los árboles, pavos, gallinas, gallos. y bichos canasto.
y fue ahí cuando descubrí la respuesta al eterno dilema del huevo y la gallina. las aves, primero, salen de los bichos canasto.


sábado, julio 05, 2008

rosario

0

otra vez fui a rosario, y ya hace de esto muchos días, pero entre el cacerolazo, la marcha y el resfrío no tuve tiempo de contarlo.
esta vez la ocasión ameritante fue la inaguración del monumento al che, la invasión couchsurfer y el fin de semana largo, pero francamente, para mí cualquier excusa es buena.
no me pregunten porqué, pero yo llego a rosario e inmediatamente estoy feliz.
mi padre dice que es por la novedad, porque no vivo ahí. la verdad es que no vivo en un montón de otros lados y no todos me producen el mismo efecto de sonrisa instántanea que me causa esta ciudad tan verde y tan amigable.
he ido sola, con unas pocas amigas y con muchos amigos. siempre la he pasado bien.
el sábado hacía un frío de la recontrahostia y éramos como 60. me perdí y me encontré unas varias veces con la troupe variopinta de rosarinos, santafesinos, cordobeses y porteños, anque alemanes, españoles, hondureños y hasta griegos que pululaban felizmente por ahí. debo confesar que nos costó prestar atención al acto.
el domingo ya quedábamos muchos menos. la idea era regresar al mediodía, pero el sol era una invitación insoslayable. así que me quedé con los que se quedaron, y fuimos a caminar por la costanera, para terminar lagrimeando en el recital, con león cantando 5 siglos igual y saltando con el fantasma de canterville.
el lunes ya no quedaba casi nadie, y me dediqué a caminar la ciudad en solitario, como la primera vez que la visité. y a volver a enamorarme de ella.


viernes, julio 04, 2008

you give me fever

1

tres días de nada. no escribir no leer no chatear no comer no nada.
yo, que petulantemente me había adueñado del discurso yo-no-me-enfermo-nunca, sucumbí. el miércoles me sentía algo afiebrada, pero no le dí mayor entidad. quién no se siente así en invierno?
el jueves, de visita en casa de kika, la sensación no cedía.
-me prestás el termometro?
el admíniculo marca 37.7. no es para tanto, claro que no.
y mientras el jueves se hacía viernes, comenzó el infierno.
en vano los cócteles (a los cuales soy bastante reacia de por sí) de ibuprofeno, pseudoefedrina, paracetamol. en vano los litros de té con jengibre y miel.
fiebre, fiebre, fiebre. el termómetro hace su propia escalera a la fama.
el sábado a la madrugada, entre pesadillas delirantes, creo que hubo una fiesta con mariachis al lado de mi casa.
el domingo, ya desahuciada, vino el médico.
me tomó la fiebre: 39.8. cuando me vió la garganta, reculó. y ahí nomás me enterró un inyectable y me endilgó un antibiótico de esos heavy metal.
en fin, dos días más en casa y de vuelta al mundo exterior.

ahora, además de una tos de perro, un oído tapado y mocos como para satisfacer la demanda del mercado interno y externo por los próximos tres años, tengo un montón de cosas atrasadas para postear, y para variar, diré que lo iré haciendo en los días subsiguientes. o no.

miércoles, julio 02, 2008

algunas noches, soy fácil

1

una copa de malbec, un queso pepato en el punto exacto.
ella fitzgerald, nina simone y billie holiday musicalizan la velada.
(casi, casi) la perfección.

miércoles, junio 18, 2008

marchame y decime k

3

al mediodía me escapé de la oficina y me fui a explorar la plaza. aún no había mucha gente, pero la contundencia de la convocatoria (espontánea o no) se olía en el aire (¿o serían los choris?)
más tarde supe de buena fuente que había mucha gente "de a pie", sin banderas ni pancartas. no es que crea que eso esté mal, para nada. sin embargo, estos días me dí cuenta que los que no estamos ni de un lado ni del otro de este maniquísmo absurdo, pero tampoco queremos ver las cosas pasar de largo, no sabemos muy bien donde ponernos. me gustaría decir que no estoy con dios ni con el diablo. aunque sinceramente en este caso, tampoco podría decir quién es quién.


















lunes, junio 16, 2008

el guiso de quién?

4

hace un rato llegué de rosario. humo otra vez en las calles, amenazas de corte en las rutas. y en el obelisco, cacerolas. a quién están apoyando? a quién están criticando?
a quién le cocinan el guiso estas cacerolas?
se vienen mi mente todos los fantasmas del 2001, y me da ganas de llorar. me da miedo. en marzo escribí esto en mi otro blog, pequeño jardín:

enrarecido
victimarios victimizados
despotismo temido
maniqueísmo absurdo

no soy yo
la sorda aquí

desoigo cacerolas
florezco poesías


hoy, pitu me pasó esto, que no sé de quien es, pero quisiera compartirlo con ustedes.

No te oí... En los días del silencio atronador.
No te oí junto a las madres del dolor,
no sonaste ni de lejos, por los chicos, por los viejos... olvidados.
No te oí... Puede ser que ya no estoy oyendo bien,
pero al borde de las rutas de Neuquén,
no te oí mientras mataban por la espalda a mi maestro.
Y entre nuestros cantos desaparecidos
yo jamás oí el sonido de tu tapa resistente,
que resiste comprender que hay tanta gente
que en sus pobres recipientes solo guarda una ilusión.
Cacerola de teflón, volvé al estante,
que la calle es de las ollas militantes...
Con valiente aroma de olla popular.

Cacerola de teflón, a los bazares,
o a sonar con los tambores militares...
Como tantas veces te escuché sonar.
No te oí... Cuando el ruido de las fábricas paró,
cuando abril su mar de lágrimas llenó.
No te oí con los parientes del diciembre adolescente... asfixiado
No te oí... Puede ser que mis oídos oigan mal,
pero no escuché en la exposición rural,
reclamar por el jornal de los peones yerbateros,
por la rentabilidad de los obreros,
por el tiempo venidero, por que venga para todos.
No te oí ni te oiré porque no hay modo
de juntar tu avaro codo, con mi abierto corazón.
Cacerola de teflón, volvé al estante...
De los muebles de las casas elegantes,
que las cocineras te van a extrañar.

Cacerola de teflón, a los bazares...
O a sonar en los conciertos liberales...
Como tantas veces te escuché sonar.
No te oí ... En el puente de Kosteki y Santillán,
no te oí por el ingenio en Tucumán,
no te oí en los desalojos, ni en los barrios inundados ... de este lado.
No te oí... En la esquina de Rosario que estalló
cuando el angel de la bici se cayó...
Y sus ángeles pequeños se quedaron sin comida.
Y jamás te oí en la vida repicar desde acá abajo,
por un joven sin trabajo, a la deriva.
Debe ser que desde arriba, desde los pisos más altos
no se ve nunca el espanto y las heridas.
Cacerola de teflón, volvé al estante...
Yo me quedo en una marcha de estudiantes,
donde vos nunca supiste resonar.

Cacerola de teflón, a los bazares
o a llenarte de los más ricos manjares
que en la calle no se suelen encontrar...
Cacerola de teflón a c...ocinar.


espero que el ruido de las cacerola no nos deje sordos.
ni con el campo, ni con el gobierno. con la democracia.

jueves, junio 12, 2008

pasa en el teatro, pasa en la vida

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resulta que me fui a pasar el finde a patricios, un pueblo a 260 km al oeste de baires donde habia un festival de teatro comunitario. fuimos con un grupete en una motor home y estuvo más que lindísimo.
el pueblo, hermoso. es super chiquito, tendrá 5x7 cuadras, casas chorizo de ladrillo, de esas con galería; perros amistosos, calles de arena y una estación preciosa por donde el tren no pasa hace muchos años. en ese entonces llegó a tener 6000 habitantes; hoy quedan 600.
quizá porque estaba nublado, quizá por el ocre crujiente de las hojas de plátano que alfombraba todas las calles, de a ratos me parecía estar caminado en una postal sepia. había en el aire un perfume a nostalgia, a lo que fue, a lo que pudo haber sido. patricios tiene algo de dormido, algo de abandonado... y sin embargo su gente tiene una energía tremenda.
a fines de 2002, junto con la concepción del "arte como transformador social", surgió en ellos la idea del teatro comunitario y la compañía Patricios Unido de Pie. hoy está integrada por más de 50 de vecinos-actores, entre 3 meses y 82 años. ¡imagínense que un 10% de la población de Patricios actúa en la obra!
por lo que averigué, son parte del movimiento pueblos que laten, que vincula varios pueblos rurales de la provincia de buenos aires que buscan alternativas para el desarrollo comunitario con prácticas de resistencia colectiva y creativa.
este fin de semana vimos tres obras de teatro: dos de la compañia de patricios y otra del vecino 9 de julio, cabecera del municipio homónimo, además de un grupo de danza del iuna, repartidos en sábado y domingo.
la noche del sábado, tras el teatro y la danza, se armó fiesta popular. cantamos muchiiiiisimo y bailamos ídem!
el domingo, hubo asado y teatro en la mismísima estación de tren, que en septiembre cumplirá 100 años*.
las obras son geniales, conmovedoras, divertidas... con humor y canciones meten el dedo en la llaga: la memoria, la injusticia, la desidia estatal... creo que no fui la única que no sólo lloró y rió a carcajadas, sino que además se quedó pensando en esa realidad tan ajena a la vida en la gran ciudad.
tan a gusto estuve, que el domingo antes de irnos, cuando fuimos a despedirnos a casa de don raúl -87 años, la memoria del pueblo hecha persona, hoy encargado del museo ferroviario-, me olvidé la cartera íntegra con la billetera, el móvil, el dni, la tarjeta de débito, la cámara de fotos... todo! y recién me di cuenta a 100 km de ahí, cuando ya estábamos demasiado lejos como para volver.
no sé si ponerme un cartel de boluda total y embocarme un helado en la frente, o creer que el destino quiere llevarme de regreso a patricios... quién sabe!
de todos modos, si alguien quiere ir este fin de semana, que avise!

cuando recupere la cámara, subiré las fotos. y les cuento la historia de las zorras.
*esténse alerta, porque habrá fiesta.

lunes, mayo 19, 2008

nómade

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siempre creí que perder es el mejor método para encontrar. y también para recorrer.
ayer en el diario la nación salió un artículo con consejos para viajar y me tomé la libertad de copiar algunos (y transformar unos pocos). habrá que ponerlos en práctica.
  • Si no hablás en el idioma del país, no importa. Te harás entender igual.
  • Si creés que te entienden, no estés tan seguro.
  • No llames a Buenos Aires más de lo necesario: de lo contrario no te fuiste.
  • No lleves cosas de más, sino los que viajan son los bultos.
  • No hipoteques el presente sacando demasiadas fotos.
  • Tomate un ómnibus local, da una larga vuelta y bajate en algún lugar que te haya guiñado el ojo. Es una gran oportunidad para perderse.
  • Elegí la línea más extensa del subte, la estación con nombre más exótico y una vez ahí, subí a la superficie.
  • Alquilá una bicicleta.
  • Caminar, leer diarios, meter la nariz, ir a mercados, meterse en la Universidad, mirar tarjetas postales, mapas-mapas-mapas, bucear en internet previamente; mirar, oler y tocar.
  • Descubrí un café donde te sientas bien. Ese es tu lugar en esa ciudad.
  • Los lugares tienen su espíritu, su poesía, su propia música. Las ciudades son poesía. Viajar es vincularse con esas dimensiones de los lugares. Hay quienes no necesitan moverse para viajar.

acá, la nota completa: Dejarse llevar, la clave de un viajero